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2x04 SEXO, MAGIA Y ROCK&ROLL

Era ya bastante tarde, y todo el mundo ya estaba en sus casas relajándose tras la cena. En la Red Swan, todos los trabajadores habían finalizado su dura jornada de trabajo, sin embargo, en el laboratorio de experimentación farmacológica, Rachel seguía inmersa en su primer gran proyecto. Bobbie, mientras tanto, esperaba instrucciones, aunque estaba bastante adormilada. Rachel estaba midiendo complejos inestables al milímetro con un nuevo modelo robótico mezclador.
RACHEL: (dirigiéndose a Bobbie) A ver, si añadimos 5 miligramos de enurol, 1 milímetro cúbico de una solución al 2% de ácido lisérgico y añadimos 1 mililitro de ácido ortofosfórico al 3% a la fórmula...
BOBBIE: ...
Bobbie estaba completamente agotada. Sin querer, se había quedado dormida, junto a Rachel, frente a la máquina.
RACHEL: (observándola) Qué mona... ¡¡y yo haciéndola trabajar hasta las tantas!!
Rachel se acercó a la pantalla holográfica y seleccionó el menú que ponía en marcha el aparato. Sin embargo, la fórmula se volvió inestable, y antes de que Rachel pudiera parar el proceso, el recipiente en el que se almacenaba explotó.
BOBBIE: ¡Aaaahhh! ¡Me atacan las arañas! (gritó sorprendida por la explosión, aun recordando su sueño) ¿Qué ha pasado?
RACHEL: Proceso altamente inestable... (dijo con una clara expresión de decepción)
BOBBIE: ¡Ah, bueno! No tienes que preocuparte, sé que puedes hacerlo (dijo sonriente, aunque incapaz de mirarle a los ojos)
RACHEL: (harta) Si, ya... ¡pero es que tengo que manejar muchas variables! Hay que evitar la desnaturalización de los aminoácidos, pero también hay que conseguir que se estabilice la cadena de ADN y se fije en el núcleo interno, pero si no es muy fuerte la fórmula comienza un rechazo masivo, y si es demasiado fuerte podría licuarle los órganos internos, eso si no explota antes, y...
Rachel hablaba muy deprisa, casi sin que se le entendiera. Parecía desesperarse más y más cada segundo, pero Bobbie le agarró por los hombros.
BOBBIE: ¡Tranquilízate! (dijo sonriente) Sólo llevamos un mes trabajando en el proyecto. Otros estuvieron muchos años y no lograron avanzar tanto como lo has hecho tú en este tiempo.
RACHEL: (con cara de pucheritos) ¿Tu crees...?
BOBBIE: (con una expresión firme) Por supuesto. Eres la mejor jefa que he tenido. Cierto que sólo eres la segunda jefa que tengo, ¡pero hasta una mofeta podría superar a ese papanatas del Doctor Pfeiffer! (con cara de asco) Tan incompetente y sólo queriendo meterme mano... Esto... que eres la médico más brillante que conozco.
RACHEL: (sonriendo) ¡Gracias! Aunque me gustaría poder avanzar más rápido... Creo que me quedaré un ratito más a analizar los resultados. Sin embargo, tú puedes irte. Ya has hecho bastante por hoy.
BOBBIE: (sorprendida) ¡De eso nada! Las dos hemos hecho hoy un trabajo magnífico y nos merecemos un poquito de relax. (colgando su bata y cogiendo su chaqueta y su bolso) Vamos al famoso club de tu prima, yo invito.
Rachel se detuvo a pensar un segundo, y entonces decidió recoger todo y prepararse para acompañar a Bobbie.
RACHEL: Bueno, quizá sí que necesito un poco de descanso. ¡Pero no hace falta que me invites! (sonrió)
BOBBIE: No me importa, lo hago encantada... (dijo algo avergonzada)

En el P3, un nuevo grupo estaba terminando de tocar una canción muy pegadiza. Cuando por fin terminaron, Melinda subió al escenario como pudo con su enorme barriga y cogió un micrófono.
HENRY Jr: (a lo lejos) ¡¡¡Que cante!!!
ALICE: (a lo lejos) ¡¡¡Paquito el chocolatero!!!
Todos los asistentes de esa noche, que eran muchos, se rieron a carcajadas.
MELINDA: (mirando a Henry Jr y a Alice) Muy gracioso... (se acercó el micrófono) ¡¡Un fuerte aplauso para The Bitch & The Beast!!
Tras esto, Melinda cogió de la mano a una chica rubia, que parecía la líder del grupo, y juntas se acercaron adonde estaba toda la familia agrupada. La chica se sentó en una esquina. La expresión de enfado de Melinda era bárbara, pero aun así, Alice no se cortó ni un ápice.
ALICE: (entre risas) ¡Haznos un bis, haznos un bis!
HENRY Jr: (algo cortado) Ehmm... sí.
MELINDA: (con expresión iracunda) ¡Ernie! ¡¡¡EEEEEEERNIE!!!
Un hombre muy alto y fortote vestido de negro se acercó.
ERNIE: ¿Sucede algo?
MELINDA: (sonriendo) ¿Podrías echar a estas dos ratas que se han colado? (poniendo su mano sobre el musculoso brazo de Ernie) Y usa toda la fuerza que creas necesaria.
ERNIE: (dudando) ¿Por la puerta principal o por la de atrás?
MELINDA: (con una expresión diabólica) Sorpréndeme.
Ernie sujetó firmemente a Alice y Henry Jr por el cuello de la camisa y los levantó sin esfuerzo.
HENRY Jr: (asustado) ¡Coño, que nos echa de verdad!
ALICE: (mirando a Melinda) Ehh... Melinda, era sólo una pequeña... bromita.
ERNIE: ¿Los echo?
MELINDA: (resignada) Déjalo Ernie. Puedes volver a tu puesto.
ERNIE: (sonriendo) A mandar.
Henry Jr aun se agarraba el cuello, pero Alice fulminaba a Melinda con la mirada.
MELINDA: (sorprendida) ¿Qué? ¡No sois los únicos que sabéis gastar bromas!
JARED: (mirando al cielo) Alabado sea Dios. Melinda ha vuelto.
Todos se rieron con el comentario de Jared.
MELINDA: Sí, es agradable no estar dominada por las hormonas del embarazo. Es lo que más me gusta del tercer trimestre.
PRUE: ¿Y ya no te preocupa lo del Doppelgänger?
MELINDA: (sonriendo) No. Me he dado cuenta de que no puedo estar preocupándome por esas cosas ahora que voy a ser mamá. Tengo que ser fuerte. Además, no es la primera vez que nos enfrentamos a la muerte y salimos victoriosos. Somos brujos, y hacemos lo que queremos, ¿no?
Ninguno pudo evitar reírse, aunque la risa de Prue era un poco forzada. Últimamente no era muy positiva, pero se negaba a encarar el dilema que tenía ante sí.
WYATT: Por supuesto. Ninguno permitiremos que os pase nada a las dos (le puso la mano en la barriga)
MELINDA: ¡Gracias! Ahora tengo que ser positiva... tenemos que ser positivos.
PHOEBE Jr: (mirando a todos los lados) ¿Hoy tampoco va a venir Rachel?
PATRICIA: Me parece que no... Hace semanas que lleva enfrascada en ese proyecto ultrasecreto, y no creo que esté por la labor de dejarse caer por...
En ese momento, Rachel y Bobbie bajaban las escaleras de entrada. Rachel, al ver a aquella rubia, se le iluminó el rostro y se acercó lo más deprisa que pudo, seguida por Bobbie.
PATRICIA: ... aquí.
OWEN: (mirando a Patricia) Por suerte para todos, hoy te equivocas.
RACHEL: ¡¡¡Billie!!! (se acercó corriendo y le dio un fuerte abrazo) ¿Cuándo has llegado a la ciudad? ¿Y cuanto te quedas?
BILLIE Jr: (sonriendo) Esta mañana. Y nos quedaremos hasta pasado mañana, luego regresaremos a la universidad.
RACHEL: (sorprendida) ¿Y cómo es que no me he enterado?
ALICE: ¡Te habrías enterado si pasaras más de cinco minutos seguidos en casa, aparte de para dormir y ducharte! ¡¡Siesa!!
MELINDA: Billie y Westley están teniendo un gran éxito con su grupo en UCLA, así que les he pedido si podían venir a dar un pequeño concierto en el P3.
Un chico de pelo castaño se acercó y se acomodó sin saludar. Billie Jr le dio un leve empujón.
BILLIE Jr: (enfadada) ¡Saluda a tu familia, antipático!
WESTLEY: (mirando para otro lado) ¡Bah! Me da igual...
Billie Jr le fulminó con la mirada.
BILLIE Jr: (iracunda) ¡Como se entere mamá...!
WESTLEY: (levantándose) ¡Paso de ti, niña mimada!
Westley se apresuró y se dirigió hacia el camerino del grupo.
BILLIE Jr: (avergonzada) Perdonadle, siempre ha sido... muy suyo. No le gusta mucho la gente. No acabo de comprender cómo siendo mellizos, somos tan distintos...
ALICE: (interrumpiéndola) Es rarito de cojones...
HENRY Jr: (mirándola de reojo) ¡Mira quién fue a hablar! (Alice le devolvió una mirada iracunda) ¡Espera!, eso siempre ha sido algo que me gustaba de ti...
PATRICIA: Bueno Rachel, ¿nos presentas a tu amiga?
RACHEL: ¡Oh sí! Esta es Bobbie. Trabajamos juntas en Red Swan.
BOBBIE: (con la cabeza gacha) Encantada...
MELINDA: (sonriente) Igualmente Bobbie. Acércate y toma asiento, ahora te traerá lo que quieras la camarera. Estás invitada.
BOBBIE: (avergonzada) Gracias, eres muy amable...
Bobbie acercó una silla y se sentó muy próxima a Rachel.
BILLIE Jr: Bueno, he de decir que me alegro de que me hayas invitado, Melinda. Hacía bastante tiempo que quería venir a visitaros, y esto ha sido la excusa perfecta.
CHRIS: (sonriente) ¿Así que os está yendo muy bien con el grupo, eh?
BILLIE Jr: Sí, sorprendentemente. (dijo con la mirada hacia el techo) Empezamos como un hobbie, pero poco a poco fuimos tocando en las fiestas de facultades. Ahora estamos en una pequeña gira por el sur de California.
PATRICIA: Nos alegramos mucho por vosotros. Os lo merecéis, tenéis mucho talento.
MELINDA: (afirmando con la cabeza) Estoy de acuerdo. Mi pequeñina no ha parado de patalear en cuanto habéis empezado a tocar. ¡Se nota que va a ser una chica rockera!
JARED: ¿Rockera? (dijo entre risas) Y eso que dijeron hace 10 años que el rock había muerto...
BILLIE Jr: (riendo) Ya ves... Lo cierto es que todo ha sido tan repentino y tan bonito, tan... mágico.
Ninguno sabía responder a esas palabras. No estaban seguros de si Billie Jr sabía sobre el tema, además de que estaba Bobbie delante, así que se miraron unos a otros confusos.
BILLIE Jr: (dándose cuenta de que había metido la pata) Mañana os cuento...
PHOEBE Jr: Y hablando de mañana, ¿sabéis donde os vais a quedar a dormir?
BILLIE Jr: Tenemos unas habitaciones alquiladas en un hotel de 3 estrellas....
WYATT: (interrumpiendo) ¡De eso nada! Westley y tú sois de la familia, y podéis quedaros en la mansión durante el tiempo que haga falta, si queréis.
BILLIE Jr: ¡De acuerdo! Me encantaría poder pasar algo de tiempo con todos vosotros, aunque no creo que Westley esté por la labor. Supongo que querrá quedarse con el resto del grupo.

Mientras tanto, en el camerino, Westley guardaba su bajo en su funda. Los demás componentes del grupo habían ido a la barra a tomar algo, por lo que Westley estaba completamente solo, aunque se oía de fondo el murmullo de la música. De repente, Westley notó un ruido extraño detrás de él.
WESTLEY: (girándose) ¿Hola? ¿Hay alguien ahí?
Sin embargo, no había nadie. Westley se dispuso a terminar de ordenar sus cosas, pero alguien apareció de improvisto delante suya y le agarró con firmeza por el cuello.
JAMES: (mirándole con ira) Hola Westley. Te dije que no podrías engañarme, y ahora pagarás por ello.
WESTLEY: (aterrado) ¿Qué quieres, mis poderes? ¡Tuyos son, te los regalo! Pero por favor, ¡no me mates!
JAMES: (sonriendo malévolamente) Me temo que no, jovencito. Me has traicionado, así que ahora nuestro trato ha cambiado.
WESTLEY: ¿Qué es lo que quieres? (una lágrima de terror empezó a derramarse por su rostro)
JAMES: Quiero a los Halliwell. Tráemelos al inframundo, y tu deuda estará saldada.


A la mañana siguiente, en la mansión Halliwell, las chicas se habían sentado alrededor de la mesa del porche y disfrutaban del calorcillo del veranillo de San Miguel mientras charlaban. Melinda tenía colocado su HoloIpod sobre la barriga mientras Billie Jr palpaba sonriente. Sonaba la misma canción que el grupo de Billie Jr tocó la noche anterior.
BILLIE Jr: (emocionada) ¡No me lo puedo creer! ¡Es cierto, noto cómo se mueve!
MELINDA: (entre risas) ¡Tu sobrinita te va a adorar!
ALICE: (harta) Me alegro por el derroche sentimental, ¡pero yo he venido a cotillear y ya estoy hasta las narices de esperar!
Todas miraron a Alice con desprecio.
PHOEBE Jr: ¡Lo que hay que oir! (dijo indignada)
PRUE: Alice, ¿acaso conoces algo que se llama “tacto”?
ALICE: ¡Bah! Me exasperáis... (dijo indignada, al tiempo que se levantaba y regresaba dentro de la casa)
BILLIE Jr: (sorprendida) Vaya, yo... lo siento.
MELINDA: No te preocupes por Alice. Al igual que tu hermano, e imitando lo que ella misma dijo, es rarita de cojones.
Jared abrió la puerta y salió a observar lo que hacían. Parecía desmejorado.
MELINDA: ¿Estás bien? (dijo preocupada)
JARED: ¡Oh, tranquila! El médico me dijo que era un simple catarro. Pero la cabeza me está matando...
MELINDA: Deberías volver adentro y relajarte.
JARED: (mirando hacia adentro) Eso va a ser imposible...
Jared entró en la casa y fue derechito al sofá riéndose entre dientes.
PATRICIA: Y hablando de anoche, ¿a qué vino eso de anoche? Lo de que vuestro éxito era tan... mágico. Me pareció que iba con segundas...
BILLIE Jr: Vosotras bien deberíais saberlo. Por supuesto, hablaba de brujería.
TODAS: ¿Ein?
BILLIE Jr: ¿Hola? ¿El libro de las sombras? (dijo en tono irónico)
PHOEBE Jr: ¿Así que sabes lo de tus poderes? (se sorprendió)
BILLIE Jr: ¡Y mucho antes que vosotras!
MELINDA: ¿Cómo es posible?
BILLIE Jr: Chicas veréis, yo no comparto vuestra misma sangre. Cuando nuestras madres quisieron hacer un conjuro para anular nuestros poderes, se dieron cuenta que tenían que hacer dos conjuros distintos, uno por cada línea mágica.
PRUE: Supongo que tiene sentido... (dijo con tono melancólico)
Prue reaccionó ante las palabras de Billie. Recordó cómo era su vida antes de haber recuperado sus poderes, la cantidad de sueños y planes que tenía y la esperanza y la ilusión por vivir. Es cierto que para ella ser bruja había supuesto muchos grandes momentos, pero en el balance global sentía que no le compensaba. Y menos ahora, que cada vez se encontraba más débil y sentía que la vida se le deslizaba entre los dedos.
BILLIE Jr: Supongo que recordareis el funeral de mi padre, hace seis años... (dijo con tristeza, con los ojos llorosos)
Ninguna pudo emitir sonido alguno. Para ellas, recordar la muerte les traía a la memoria recuerdos muy dolorosos de todos los seres queridos que habían perdido recientemente. Patricia, que estaba a su lado, la abrazó con fuerza y le secó las lágrimas con un pañuelo de seda.
BILLIE Jr: Gracias Patty... (acabó de secarse las lágrimas) Mi madre estaba muy triste entonces, pero hizo todo lo posible para que estuviéramos bien y no notáramos su dolor. Sin embargo, eso le hizo darse cuenta de que algún día ella también dejaría este mundo... esperemos que dentro de muuuuuuuucho tiempo.
Billie Jr dio varios golpes sobre la mesa de madera, y a continuación, todas hicieron lo mismo.
BILLIE Jr: Mi madre sabe toda vuestra historia. (dijo mirando a Prue) Recuperasteis vuestros poderes de repente tras fallecer vuestra abuela y tuvisteis que plantarle cara al mundo mágico sin saber nada. Tuvisteis que aprenderlo todo solas.
PRUE: Es cierto. No fue nada agradable, nos sentíamos completamente perdidas.
BILLIE Jr: Mi madre no quería que nos pasase lo mismo. Vuestras madres no estaban de acuerdo, pero respetaron su decisión. Y como nuestro conjuro estaba separado del vuestro, no fue difícil romperlo. Desde entonces, nos enseñó todo lo que sabe sobre magia para que estemos preparados. (miró a Prue y le cogió la mano) Ella no quería que nos pasase lo mismo que a ti. Siempre fuiste su inspiración, y tu muerte fue un duro golpe para ella.
PRUE: Pero yo ni siquiera la conozco... (dijo sorprendida)
BILLIE Jr: Ella a ti sí. Siempre sintió una conexión especial contigo, quizá por tener el mismo poder, y gracias a su proyección pudo descubrirlo todo sobre ti.
PRUE: Gracias, Billie.
Entonces, Prue sonrió. Era la primera sonrisa sincera que había tenido en mucho tiempo. Saber que hubo gente, que sin conocerla, la apreciaban tanto por como era como por sus habilidades mágicas la hizo sentir una gran alegría. Melinda, por su parte, estaba llorando como una magdalena. El instinto maternal la había puesto muy sensible.
MELINDA: (limpiándose las lágrimas) ¡Es una historia tan bonita!
PHOEBE Jr: (abrazando a Melinda) ¡Ay mi Mellie, que se pone tierna!
PRUE: (riéndose) Bueno, dejemos un poco las historias lacrimosas... ¡y vamos a jugar al póker!
Todas se colocaron en su posición y se prepararon para recibir las cartas. Sin embargo, Patricia se había quedado embobada y se le estaba empezando a caer la baba.
PHOEBE Jr: ¿Patty? ¡Estás babeando! (dijo entre risas)
PATRICIA: ¡Dios mío, no puedo creer lo que ven mis ojos!
Todas se giraron y miraron hacia donde lo hacía Patricia. Era la casa de al lado, que siempre había estado vacía. Sin embargo, habían llegado vecinos nuevos dos días antes. En el porche, un chico de treinta y pocos estaba haciendo estiramientos. Llevaba puesto únicamente un short deportivo y tenía los músculos muy marcados.
PHOEBE Jr: ¡Qué barbaridad! (dijo asombrada)
PRUE: ¡Qué pedazo de hombre! (dijo atraída)
PATRICIA: ¡Qué músculos! (dijo con una mirada lasciva)
BILLIE Jr: ¡Está buenísimo! (añadió)
MELINDA: ¡Quien lo pillara...! (dijo con ojitos picarones)
PRUE: (sorprendida) ¡Melinda! ¡Te casas dentro de nada! (Melinda se puso a llorar) Oh perdona, no quería...
MELINDA: (llorando con más fuerza) No, es que estamos tan estresados con el club, la boda, el bebé... (empieza a hipar) ¡¡¡Y encima estoy tan gorda que ya no podemos tener sexo!!!
Melinda apoyó la cabeza sobre la mesa y continuó llorando. Prue, Patricia y Billie Jr, por su parte, se miraron entre sí.
PRUE&PATRICIA&BILLIE Jr: (gritando) ¡Me lo pido!
En ese momento, Rachel salía por la puerta disparada.
PHOEBE Jr: ¡Rachel espera! (Rachel se paró y se giró) Mira el pedazo de carmelito que tenemos por nuevo vecino...
Rachel le observó atentamente, pero no parecía en absoluto impresionada.
RACHEL: ¡Bah, que asco! Tan musculitos...
Rachel se marchó rauda hacia su coche eléctrico. Por su parte, Melinda seguía llorando desconsolada.
PATRICIA: Ella se lo pierde... (se fijó en Melinda) Como siga así, se va a ahogar.

En la cocina, Wyatt preparaba el desayuno. Estaba haciendo unos huevos revueltos.
WYATT: Chris, ¿cómo quieres los huevos?
CHRIS: (indignado) Cretino. Sabes que soy alérgico a los huevos.
WYATT: ¡Oh, lo siento! (dijo sorprendido) No me había acordado... menuda cabeza tengo.
Pero Chris ya se había marchado al salón muy ofendido. Wyatt se acercó a la nevera y sacó unas naranjas para hacerse un zumo. Cogió un cuchillo y se dispuso a partirlas por la mitad, pero entonces le vino una imagen a la cabeza de él mismo apuñalando al hombre poseído. Se cortó el dedo en un descuido, y se acercó al fregadero para limpiárselo con agua. El corazón le latía a mil por hora y un sudor frío recorría su frente.

En el ático, Alice y Henry Jr estaban frente a un caldero, con el libro de las sombras abierto por la página “como atraer a un amante”.
HENRY Jr: ¿Pero estás segura de lo que estás haciendo? (dijo dubitativo)
ALICE: (mirándole como si fuera estúpido) Por supuesto. ¿Por qué no? No nos vendría mal algo de emoción romántica para variar...
HENRY Jr: (con cara de pucheritos) ¡Sí, claro! Para que luego me la espantes en un segundo, como las últimas cinco veces...
ALICE: Esta vez no va a pasar.
HENRY Jr: Sí, claro...
ALICE: ¡Pues no! (dijo con ira) ¡Porque yo también tendré a mi machote perfecto! (releyendo la página por encima) Aquí pone que podemos desencantar en cualquier momento, aunque tenemos que estar de acuerdo los dos para hacerlo...
HENRY Jr: (resignado) Está bien... empecemos.
ALICE: (sonriendo) Pues ale, bonito. Aquí tienes tu bollito de miel.
HENRY Jr: (sorprendido) ¡Alice! ¿Será acaso la primera vez que tienes un detalle conmigo?
Henry Jr olisqueó el bollo y se dispuso a comérselo, pero Alice le dio una buena colleja antes de que pudiera hincarle el diente.
ALICE: ¡No es para que te lo comas, cabestro! Te lo tienes que poner durante un mes en tu sobaquito resudado.
HENRY Jr: (riéndose) ¡Sí, ya! Me estás tomando el pelo... (Alice le enseñó el libro, y la cara de Henry Jr pasó de la alegría a la indignación) ¡Ni de coña!
ALICE: ¡Oh, vamos! ¡Será divertido! (dijo decepcionada)
HENRY Jr: ¡Claro, porque tu no tienes que tener la bollería dándote por saco! (se levantó) ¡Me largo!
ALICE: Vaya un tiquismiquis...
Mientras Henry Jr salía por la puerta del ático, se cruzó con Chris.
CHRIS: ¿Estás haciendo magia?
ALICE: Voy a invocar a mi amante perfecto. ¿Te apuntas?
CHRIS: Claro, ¿por qué no? Será divertido para variar... (Alice cogió el bollo de miel y lo señaló sonriente con su otra mano) No creo que haga falta. Estos hechizos siempre tienen su truquito para modificarlos...
Chris le echó una ojeada al libro mientras Alice devoraba el bollo de miel.
ALICE: ¿Alfo inferefanfe? (dijo con la boca llena)
CHRIS: Así que cayena... Creo recordar que la cayena tenía cierta simbología femenina, y la vainilla tenía orientación hacia lo masculino... (se puso a pensar) ¡Ya está! Si en mi nota pongo un poco de vainilla, creo que el hechizo funcionará en mí.
ALICE: ¿Estás seguro? (dijo dudosa)
CHRIS: ¡Ey, estás hablando con un maestro en magia!
ALICE: Como quieras, ¡pero empecemos ya, que me aburro! (dijo insistente)
Alice y Chris prepararon su nota, en la que describían a su amante perfecto. Chris no se olvidó de espolvorear bien de vainilla su nota.
ALICE: ¡A ver! (Alice le robó la nota y se puso a leerla) ¿Busco a una chica que sea como yo?
CHRIS: Claro. Me quiero a mí mismo, ¡no lo puedo negar! Así que mejor una chica que me recuerde a la persona que más amo en este mundo: ¡moi!
ALICE: ¡Iuuughhh! (dijo con cara de asco) Yo he puesto: “Busco a un hombre fuerte y sensible, pero que sea manejable y se deje llevar. Que no tenga miedo a llorar y que le guste mi forma de ser excéntrica”. (Chris se empezó a reír) ¡¿Qué?!
CHRIS: Me recuerda a alguien, ¿pero a quién? ¡Jajajajaja!
Alice le fulminó con la mirada. Odiaba cuando se reían de ella, pero aun más cuando no tenía ni pajolera de lo que sucedía a su alrededor. Finalmente, Chris y Alice guardaron su nota en saquitos aparte (para no tentar a la suerte con el hechizo) y se prepararon para recitar.
ALICE&CHRIS:
Yo te invoco
Yo te invoco
Yo soy la reina, tú eres la abeja
Que sea lo que yo deseo y ven a mí
Yo te invoco
Yo te invoco
Yo soy la reina, tú eres la abeja
Que sea lo que yo deseo y ven a mí.
Una leve brisa comenzó a brotar, y las velas empezaron a soltar llamaradas de un metro de altura. Finalmente, todo volvió a la normalidad, y tanto Chris como Alice se miraban confusos.
ALICE: ¿Lo hemos hecho bien?
CHRIS: Yo no noto nada raro...
Entonces, Chris salió volando por la habitación y se estampó contra la pared. Alice fue corriendo a ver si estaba bien.
ALICE: ¡Chris! ¿Te encuentras bien?
CHRIS: (sujetándose el costado) Sí, aunque menudo porrazo...
ALICE: ¡Coño! (gritó asustada)
Alice empezó a reírse, al tiempo que señalaba un espejo de pie. Chris se acercó un poco y se sobresalto.
CHRIS: ¡Aaargg! ¡Soy una chica! Aunque estoy muy buena...
Wyatt, que había oído el estruendo, estaba en la puerta mirando a Chris incrédulo.
WYATT: Pero mira que eres gilipollas... (dijo sintiendo vergüenza ajena)

En el inframundo, James jugaba con una piedra. Entonces, apareció de improviso Desmond.
DESMOND: Así que estabas aquí...
JAMES: Cuidado. Cualquiera sospecharía que tus intenciones no son buenas al aparecer frente al demonio más poderoso del inframundo.
DESMOND: ¡Basta ya de jueguecitos! (gritó harto)
James, resignado, se levantó de la gran roca sobre la que estaba sentado y se acercó a Desmond. Mientras andaba, su aspecto cambió por completo, hasta convertirse en una hermosa mujer de cabello cobrizo.
SARAH: ¿Ocurre algo?
DESMOND: ¿Has hecho lo que te pedí? (preguntó insistente)
SARAH: Sí, ya casi he acabado con ese chaval, Westley.
DESMOND: Perfecto. Será cuestión de tiempo que les cuente todo a los Halliwell, aunque quizá necesite un pequeño pero eficaz empujoncito...
SARAH: Sé perfectamente qué hacer para que eso suceda. (afirmó sonriente mientras volvía a adoptar la apariencia de James)
DESMOND: Bien. En cuanto los Halliwell descubran el secretito del mocoso, no tardarán en acabar con James, ocasión que aprovecharé para adueñarme del Grimoire y hacerme con el control del inframundo.
Desmond y Sarah comenzaron a reírse de forma macabra.

En la Red Swan, una nueva explosión volvió a atacar de los nervios a Rachel.
RACHEL: ¡Nada, que no hay manera! He de encontrar una forma de que la reacción no sea tan exotérmica...
BOBBIE: Quizá pueda regularse con una solución salina muy diluida. De óxidos de potasio o de magnesio, quizá.
RACHEL: Puede ser... (se puso a preparar las soluciones) ¿Qué tal lo pasaste anoche?
BOBBIE: Ah bueno, no sé... tienes una familia muy maja.
RACHEL: (mirándola a los ojos) A ver, confiesa: ¿qué ocurre?
BOBBIE: Es que me sentía un poco cortada y apenas abrí la boca en toda la velada. No sé, pero creo que no les he caído bien.
RACHEL: ¿Pero qué dices? (dijo mientras acababa de introducir la primera solución y arrancaba el robot mezclador) Es imposible no cogerte cariño. Eres una persona adorable.
BOBBIE: (sonriendo avergonzada) Oh, muchas... gracias.
Bobbie miró a los ojos de Rachel y sonrió con ganas. Rachel tenía su mano en el hombro de Bobbie en señal de aprecio. La distancia entre ambas cada vez era más estrecha, pero entonces, la alarma del aparato sonó, indicando que el proceso había concluido.
RACHEL: ¿Ves? Además de encantadora, eres un genio...
Rachel tomo una muestra de la fórmula mejorada, y tras someter a una muestra de tejido humano vivo “normal” a la terapia genética, introdujo una pequeña cantidad de la fórmula. De inmediato, Rachel comenzó a tomar imágenes con el microscopio electrónico y las envió a la pantalla holográfica gigante.
BOBBIE: (decepcionada) ¡Oh, qué pena! Parece que la fórmula es demasiado débil, y el tejido está sufriendo una mutación masiva...
RACHEL: (sonriendo) Bueno, era una buena idea. Al menos, hemos hecho un gran avance. Ahora sólo tenemos que regular la concentración de todos componentes de la fórmula y extrapolar la cantidad y el tipo de solución salina.
BOBBIE: Podemos tardar meses...
RACHEL: Sí, pero al menos ya sabemos lo que tenemos que hacer. (dijo alegremente)

En la mansión Halliwell, Prue, Patricia y Billie Jr se peleaban por llevarle la cesta de bienvenida con bollería casera que había preparado Melinda.
PATRICIA: ¡Pero si ni siquiera vives aquí!
BILLIE Jr: Ya lo sé, pero el chico está como un queso.
PRUE: ¡Billie! ¿No es demasiado mayor para ti? (respondió sorprendida) Debería estar con alguien más acorde a su edad. Alguien como... yo.
Lo cierto es que Prue no sentía ningún interés más allá de lo físico, pero pensaba que podría ser una excitante aventura que la ayudaría a despejarse de sus problemas. Y si de todas formas iba a morir, ¿qué daño iba a hacer por divertirse un poco mientras tanto?
BILLIE Jr: ¿Y qué más da? Para un buen rato gozoso no necesito preocuparme por la edad.
CHRIS: Vaya con las mujeres...
PRUE: ¿Qué tal lo de llevar sujetador, eh Chris?
CHRIS: Pica, y además me estoy clavando un alambre (dijo con una sonrisa falsa).
PATRICIA: (resignada) Está bien. La llevaremos las tres. ¿Alguien más nos acompaña?
Antes de que nadie pudiera contestar, Melinda saltó.
MELINDA: Mejor que no. Mataos entre vosotras solitas.
Las tres salieron corriendo como unas colegialas que habían visto a su actor favorito.
CHRIS: ¡Maldita Alice! (dijo mientras se colocaba los pechos) ¿Cuándo volverá del bar?
MELINDA: No hace falta que finjas. En el fondo estás encantado.
Chris sonrió, pero Wyatt le atizó con el periódico.

En la calle, el chico que se había mudado a la casa de al lado estaba aparcando su coche en la acera. Una adolescente se bajó del asiento del copiloto muy enfadada.
CHICO: Isabel, ni se te ocurra darme la espalda. (dijo colérico)
ISABEL: ¿Pero cómo te atreves? ¡Me has dejado en vergüenza delante de mis amigos!
CHICO: (fingiendo lástima) ¡Oh, perdona que haya destrozado tu vida social por sacarte a rastras del centro comercial! ¿Acaso sabes la vergüenza que he pasado cuando la directora del instituto me ha llamado para decirme que os han visto haciendo peyas?
ISABEL: Como si tú no hubieras hecho lo mismo cuando mamá vivía...
Isabel corrió a la casa y cerró con un sonoro portazo. El chico no sabía que decir. A lo lejos, Prue, Billie Jr y Patricia habían observado toda la escena.
BILLIE Jr: ¡Oh dios mío! ¡Es padre! ¡¡¡Y de una chica apenas dos o tres años más joven que yo!!!
Billie Jr, avergonzada, regresó corriendo a casa. Prue y Patricia se miraron la una a la otra.
PRUE: A mi no me importa, ¿y a ti?
PATRICIA: La verdad es que no...
Prue y Patricia se acercaron hasta el chico, que dudaba si entrar en casa. Finalmente, Patricia llevaba la cesta.
PRUE: ¡Hola! (el chico se giró) Me llamo Prudence Halliwell, aunque puedes llamarme Prue. Vivimos en la casa de al lado.
CHICO: (sonriendo) ¡Ah hola! Soy Alejandro Hernández, aunque mis amigos me llaman Alex. Y bueno, la fiera que acaba de entrar en casa es mi hermana Isabel. (se fijó en Patricia, y su cara se iluminó) ¿Y tú eres?
PATRICIA: (algo cortada) Yo soy Patricia, Patty. También vivo en la casa de al lado. Y esto es para vosotros, es nuestro regalo de bienvenida.
ALEX: Tiene una pinta magnífica. ¿Los haces tú?
PATRICIA: ¡Oh no! (dijo sonriendo) Son de mi prima Melinda, que también vive con nosotras. Yo para la cocina soy un desastre...
ALEX: ¡Venga ya! Seguro que sólo exageras (dijo muy amablemente)
PATRICIA: ¡No, en serio! Mis guisos son peores que una bomba atómica.
Los dos se rieron sin esfuerzo. Prue, que los estaba observando, había notado las miraditas cómplices de ambos y empezaba a sentirse incómoda.
PRUE: Bueno, yo me tengo que ir... a hacer... algo. Vosotros seguid charlando.
Prue caminó de regreso a la mansión. A cada paso que daba, el peso de su oscuro destino le oprimía más y más. Mientras, Patricia y Alex seguían charlando animadamente. Finalmente, Prue entró en casa y se apoyó en la puerta.
MELINDA: Bueno, ¿y quien ha ganado la pelea de gatas? (dijo arqueando las cejas)
PRUE: Punto y partido para Patty...
PHOEBE Jr: Vaya con la mosquita muerta... (contestó sorprendida)
Entonces, Billie Jr bajó corriendo las escaleras. Parecía muy emocionada.
BILLIE Jr: ¡Chicos, ya tengo preparado el círculo de poder! ¿Quién se anima?
MELINDA: Venga, me apunto. Parece algo divertido, y muy místico.
JARED: A mí también me apetece probar...
Billie Jr miró a Wyatt y a Chris. Chris parecía entusiasmado, pero Wyatt se negó por los dos.
WYATT: (tirando a Chris de la oreja) ¡Nada de diversión hasta que descubramos como revertir tu transformación!
CHRIS: ¡Jooo! ¡Pero si ya sé como hacerlo! Sólo hay que anular el conjuro para atraer a un amante...
WYATT: ¿Y cómo es que no lo habéis hecho ya? (dijo enfadado)
CHRIS: Bueno... ¡Pobre Alice! Se merece un poquito de diversión. A mi no me importa sacrificarme... (dijo mientras se manoseaba de nuevo los pechos)
BILLIE Jr: En fin, ¿alguien más se apunta?
PHOEBE Jr: ¡Yo quiero!
BILLIE Jr: Bueno, necesito a uno más. Tenemos que ser cinco para que funcione... (se fijó en Prue) ¿Te apuntas, Prue?
PRUE: ¡Ah, no gracias! No me encuentro muy animada...
BILLIE Jr: (acercándose efusiva y tirando de ella del brazo) ¡Oh venga! Será divertido...

En el Hotel Castilian, Westley observaba por la ventana bastante desanimado mientras fumaba un cigarrillo. Estaba preocupado por lo de James, pero era demasiado tozudo como para pedir ayuda. Además, estaba seguro de que podría solucionarlo él mismo.
EVAN: ¡Ey West! Nosotros nos vamos ahora en el próximo autobús.
WESTLEY: Haced lo que queráis. Me esperaré a que la arpía esa me acompañe a casa. (dijo en un tono muy grosero)
EVAN: Como quieras, tío... (se fijó en que había alguien más en la habitación) Oye, ¿quién es tu amigo?
SARAH: ¡Shhh! Aquí soy yo el que hace las preguntas...
Con un movimiento de manos, Sarah, que tenía la apariencia de James, amordazó a Evan a una silla. Westley se giró sorprendido y dispuesto a usar sus poderes, pero Sarah movió un dedo en señal de negación.
SARAH: Ni se te ocurra (dijo agresivamente, blandiendo una daga ante la garganta de Evan, que estaba aterrorizado) Me tienes muy, muy contento, Westley. Osea, ¿primero me invocas para que te ayude a que vuestro grupo despegue, y cuando espero que me correspondas al trato me escupes en la cara? Eso no está nada bien...
WESTLEY: ¡Iba a pagarte, lo juro! Estaba a punto de convencerles...
SARAH: Mientes. Sé que pensabas huir de nuevo sin darme lo que merecidamente me he ganado. Esto te ayudará a recordar cuáles son tus prioridades.
Sarah sujetó con firmeza el cuchillo y le rebanó el cuello a Evan. En cuestión de segundos, había fallecido.
WESTLEY: ¡¡¡Noooooo!!! (gritó aterrado)
SARAH: Este es el último aviso. Quiero los poderes de los Halliwell. Quiero que me los traigas ante mí al inframundo.
WESTLEY: Pe... ¿pero cómo lo hago?
SARAH: Ese es tu problema. Y date prisa, o conocerás mi acero.
Sarah desapareció de la habitación, dejando a Westley completamente aterrorizado.

En el ático de la mansión Halliwell, Melinda, Jared, Phoebe Jr, Billie Jr y Prue se habían sentado en las esquinas de un pentagrama dibujado con sal roja.
BILLIE Jr: Este es un truco que aprendí de una bruja de las afueras de Santa Mónica. Aunque todos se pensaron que fue efecto de los porros... (dijo entre risas)
MELINDA: ¿Y qué vamos a hacer?
BILLIE Jr: Es una especie de fusión mística. Ella lo llamaba ‘éxtasis de luz’. Vamos a entrar en sintonía con lo que nos rodea y experimentar las sensaciones de todos al mismo tiempo.
PRUE: ¿No será peligroso? (pregunto nada convencida)
BILLIE Jr: En principio, no mucho más que experimentar un trance durante la meditación.
PHOEBE Jr: ¿Y esto para qué sirve?
BILLIE Jr: Es muchísimo mejor que un balneario. Relaja el espíritu, agudiza los sentidos, libera tu potencial interior... (entre susurros) Y he oído que a veces hasta puede producir sensaciones orgásmicas...
Al oír eso, Melinda se puso como loca.
MELINDA: ¿Y a qué estamos esperando? ¡Empieza de una vez!
BILLIE Jr: Vale. Cogeos de la mano y cerrad los ojos. Sentid cómo fluye el aire por la habitación, y fundíos con él, dejad que os mueva como una hoja en el viento.
Una suave brisa comenzó a correr, y los carrillones de la ventana emitieron un dulce tintineo. Billie Jr cogió un cuenco con tierra y comenzó a ponerles un poco en la mano a cada uno.
BILLIE Jr: Sentid la tierra, ella es la madre de todo. Es fría y húmeda, pero también poderosa. (pasándoles un bol lleno de agua) El agua es la sangre del planeta. Juntos, la tierra y el agua dan vida, sentid cómo os llaman. (Billie Jr les mostró un brote, y se lo fueron pasando) Todos somos parte de todo.
Los cinco volvieron a enlazar sus manos y cerraron los ojos de nuevo. La habitación cada vez estaba más y más en penumbra, y la brisa, aunque seguía siendo muy débil, cada vez soplaba con más fuerza.
BILLIE Jr: Escuchad todos los sonidos a vuestro alrededor. Estamos llenos de paz y amor. Compartid vuestro amor con los demás.
Poco a poco, y sin que se dieran cuenta, habían empezado a levitar. Un libro de la estantería cayó repentinamente, pero quedo paralizado en el aire.
PHOEBE Jr: Siento... como si todo tuviera sentido. ¡Es tan mágico!
BILLIE Jr: Esencias de la naturaleza, escuchadnos: somos vuestros humildes siervos buscando paz. Permitidnos verlo todo con claridad.
Melinda abrió los ojos lentamente, y vio ante sí a Piper. Parecía estar en el interior de Billie Jr, pero era una niña.
PIPER: Y ahora cogemos un poquito de chocolate y lo esparcimos por encima y... ¡tachán! ¡Tus galletas favoritas!
Piper le ofreció una galleta, que Billie Jr se comió con muchas ganas.
BILLIE Jr: ¡Gacias tita Piper! (le dio un fuerte abrazo y un beso en la mejilla)
Prue abrió los ojos lentamente, y vio ante ella un niño de no más de ocho o diez años. Ella, sin embargo, estaba en el cuerpo de Melinda de niña.
MELINDA(niña): Yo cuando me asusto puedo paralizar cosas. Mira (lanza la pelota al aire y con un movimiento de brazos la congela en el aire) Yo lo heredé de mi madre. ¿Qué poderes tienes tú?
JARED(niño):Yo puedo hacer realidad los deseos de la gente. ¿Qué es lo que más te gusta?
MELINDA(niña): Me gustan las flores.
JARED(niño): Mira (Jared alzó los brazos, y de repente, comenzaron a llover pétalos de rosa del techo)
MELINDA(niña): ¡¡Es precioso!! (Melinda se acercó a Jared y le dio un beso en la mejilla) ¡Gracias!
Prue comenzó a sonreír con fuerza, mientras una lágrima se derramaba por su rostro.
BILLIE Jr: Chicos, abrid los ojos. Ya podemos verlo...
PHOEBE Jr: ¿El qué? (preguntó confusa)
BILLIE Jr: Nuestra alma...
Todos empezaron a observar con gran ilusión al interior del círculo que habían formado. De repente, un cúmulo de luz rojiza comenzó a flotar por el aire, zumbando de un lado a otro. Cada vez que sufría un espasmo, sacudía chispas azuladas.
PRUE: ¿Y eso?
PHOEBE Jr: ¿Soy... yo? (dijo sonriendo)
La luz roja se expandió por toda la habitación, bañándoles con su luz, hasta que finalmente desapareció y se quedaron a oscuras. Entonces, una luz anaranjada, como la del atardecer, comenzó a aparecer, creciendo en tamaño.
BILLIE Jr: Esa soy yo.
MELINDA: Tienes un color precioso.
La luz de Billie Jr daba zumbidos alrededor de los cinco, hasta que finalmente ascendió hasta el techo y estalló como fuegos artificiales. Entonces, una luz amarilla atravesó el suelo y comenzó a dar vueltas sobre Jared, que miraba asombrado. Jared puso sus dedos entre la luz: parecía niebla. Cerro sus ojos, y una sonrisa cruzó su rostro. Es como si viera una película a cámara muy rápida, pero a través de los ojos de Melinda.
JARED: Eres preciosa, Mel.
Entonces, la luz amarilla se paró, y comenzó a moverse como loca. Es como si buscara algo... Por fin, un cajón de un armario se abrió, y una luz azulada apareció.
MELINDA: (llorando) Había perdido a su compañero...
JARED: Pero siempre se encuentran, pase lo que pase...
Jared, sin romper el círculo, se acercó un poco a Melinda y la besó tiernamente en los labios. Prue no pudo evitar una gran sonrisa. Entonces, las dos luces se acercaron al círculo y comenzaron a dar vueltas una alrededor de la otra. Finalmente chocaron, y un cúmulo de luz verde apareció. Era pequeño, pero su luz era muy intensa.
MELINDA: ¡Mi niña! (dijo emocionada)
Jared observaba también con emoción, pero entonces empezó a sentir algo muy raro en el estómago. Jared comenzó a reírse con fuerza.
JARED: ¡Jajaja! ¡¡¡La he sentido, dentro de mí!!! ¡He notado como si me diera una patada!
Jared y Melinda se miraron a los ojos emocionados. No podían parar de llorar. Entonces todos volvió a quedarse a oscuras, hasta que una luz violácea apareció.
PRUE: ¿Esa soy yo?
Antes de que nadie pudiera responder, Phoebe Jr comenzó a respirar con dificultad. Parecía que no le llegaba el aire, y la luz violácea oscilaba como si fuera inestable. La luz finalmente estalló, y los cinco, que estaban a más de un metro del suelo, se dieron un buen trompazo. Phoebe Jr parecía volver a respirar con normalidad, mientras que Prue salió disparada del ático con lágrimas en los ojos.
BILLIE Jr: Perdonadme, creo que ha sido culpa mía. Pensé que valdría la arena roja, en vez del polvo de concha de vieira...

Los cuatro bajaron las escaleras y regresaron al salón. Patricia había vuelto de su charla con el nuevo vecino, y parecía completamente atontada.
WYATT: ¿Qué tal os ha ido?
JARED: Genial. Ha sido fantástico... (dijo sonriendo)
PHOEBE Jr: Sí, hasta que casi me ahogo y nos dimos un buen porrazo contra el suelo... (corrigió algo arisca)
En ese momento, alguien llamó al timbre.
PATRICIA: ¿Alex? (dijo mientras corría a abrir la puerta)
WESTLEY: (llorando) Necesito vuestra ayuda...
Westley parecía desconsolado. Melinda le preparó un chocolate caliente y le hizo sentarse en el salón para que contara lo que le pasaba. Todos, menos Alice (que seguía en un bar), Henry Jr (que se habían encerrado en su cuarto a escuchar música) y Prue (que seguía llorando con tristeza en su habitación) se habían sentado deseosos de escuchar lo que pasaba.
WESTLEY: (llorando) Aun no sé como empezó todo esto... Estabamos ensayando por diversión en el garaje de Evan y pensamos “Ey, ¿no sería genial que tuviéramos éxito e hiciésemos muchos conciertos?” Pero la industria está fatal, ya nadie quiere grupos de rock. Dicen que el rock está muerto. (dio un sorbo al chocolate) Yo estaba desesperado, porque le poníamos muchas ganas pero nadie nos hacía caso. Y entonces, pensé que quizá necesitaríamos un poco de ayuda...
BILLIE Jr: ¡¿Qué?! (dijo indignada)
WYATT: Billie, déjale acabar.
WESTLEY: No se como, acabé frente a un hombre que me prometió darme la solución a nuestros problemas. Un demonio. Me dijo que con unos sencillos maleficios, obtendríamos la atención que merecíamos...
BILLIE Jr: ¡¿Pero tú estás loco?!
WYATT: ¡Billie!
WESTLEY: ¡Dijo que no le haría daño a nadie! En principio no pidió nada, pero sé como son los demonios y sabía que tarde o temprano reclamaría su preció... Hace un mes, dijo que debía darle mis poderes a cambio de sus esfuerzo, pero yo no quería renunciar a ellos y le fui dando largas. Conseguí despistarle durante un tiempo, pero finalmente, ayer me encontró, y me dijo que el precio había cambiado: dijo que os llevara ante él al inframundo, que quería vuestros poderes. (empezó a llorar con mas fuerza) ¡¡Y para asegurarse de que lo hacía, mató a Evan delante de mí!!
Todos le miraron con la boca abierta, pero ninguno sabía que contestar. Billie tenía una mezcla de asco y vergüenza. Entonces, se lanzó como una fiera contra Westley.
BILLIE Jr: ¡¡¡Yo te mato, hijo de la gran puta!!! (no paraba de repetir, mientras le abofeteaba) ¡¡¡Cabrón!!! ¡¡¡Imbécil!!! ¡¿Cómo se te ocurre hacer tratos con el enemigo?!
Wyatt y Jared agarraron por los brazos a Billie Jr y los separaron, no sin mucho esfuerzo.
WESTLEY: (llorando) ¡Perdóname, yo no pensaba...!
BILLIE Jr: (interrumpiéndole) ¡Ese es el problema, que no piensas! ¡Eres un puto inútil de mierda!
WYATT: Billie, basta ya. Así no vamos a solucionar las cosas. (dijo en un tono calmado) A ver, Westley: ¿cuál es el demonio con el que hiciste el trato?
WESTLEY: Lo cierto es que no le conozco demasiado, debe ser un demonio nuevo... Pero dijo que se llamaba James.
MELINDA: ¡¿James?! (dijo sorprendida)
JARED: A ver si adivino: ¿alto, viste de negro, con aires de megalómano y actitud chulesca?
WESTLEY: Sssí.
JARED: Genial...
WYATT: Así que ese gilipollas quiere que vayamos al inframundo para quitarnos los poderes...
CHRIS: Entonces, ¿qué vamos a hacer?
WYATT: Si quiere que vayamos al inframundo, iremos. ¡Y le daremos tal ración de nuestros poderes que reventará!
MELINDA: Bien. ¿Cuándo salimos?
WYATT: (desistiendo de convencerla que no vaya) ¿Qué tal ahora?
CHRIS: ¡¿Ahora?! (contestó sorprendido) ¿No pretenderás que combata así? Si esperaras a que revierta el hechizo...
WYATT: Ya no hay tiempo, ¡así que te jodes por no haberlo hecho antes! (dijo con cara de malas pulgas)
BILLIE Jr: ¡Esperad a que avise a Prue! (recordó de repente)
PHOEBE Jr: ¡Y a Henry!
WYATT: No, sería un estorbo. Mejor que se quede aquí haciendo la nada más absoluta.
Todos le miraron sorprendidos por sus palabras.
CHRIS: Tío, qué rencoroso. Ojalá nunca te cabrees así conmigo... (respondió sonriente con algo de pánico)
Billie Jr subió las escaleras y entró en el cuarto de Prue. Ella estaba llorando sentada sobre la cama, pero en cuanto vio a Billie Jr se secó rápido las lágrimas.
PRUE. ¡Ah hola! ¿Qué pasa? (dijo con una sonrisa falsa)
BILLIE Jr: Problemas.
PRUE: ¡Vaya novedad! Y eso que es sábado...
BILLIE Jr: Sí. Parece que mi hermano se metió donde no debía y ahora James quiere vaporizarnos a todos...
PRUE: Genial... (dijo girando los ojos en señal de que estaba harta) Dame un minuto.
BILLIE Jr: Está bien. (se levantó y se dispuso a salir, pero se paró en la puerta y se giró) Prue, espero que no estés preocupada por lo que ha sucedido durante el ‘éxtasis de luz’...
PRUE. ¡¿Eso?! No hace falta que te preocupes... (dijo quitándole importancia)
BILLIE Jr. No tienes por qué fingir conmigo. Lo sé todo.
PRUE: ¡¿Qué?!
BILLIE Jr: Durante el éxtasis, pude ver lo que te había sucedido. Tu regreso, los mayores, Proteo, Marvin... todo. (se acercó a Prue y se sentó a su lado, cogiéndole la mano) Tranquila, no se lo contaré a nadie. Pero quiero que sepas que puedes contar conmigo... para lo que quieras.
PRUE: Gracias... (dijo con un hilo de voz)
Billie Jr y Prue se abrazaron muy fuerte. Prue volvió a llorar, pero sólo dos lágrimas más. Así lo había decidido: eran las últimas lágrimas que iba a verter por ese asunto.

Prue y Billie Jr bajaron las escaleras sonriendo. Todos estaban listos para bajar al inframundo, irían en tres grupos: Wyatt se llevaría a Westley, Patricia y Phoebe Jr; Chris llevaría a Melinda y Jared; y Owen llevaría a Prue y Billie Jr, que se habían agarrado fuertemente de la mano.
En el inframundo, se pusieron manos a la obra para encontrar a James. No fue difícil encontrarlo...
JAMES: Vaya, vaya, vaya... ¡pero si son mis viejos amigos! (dijo con una sonrisa macabra) ¿Acaso es mi cumpleaños?
WESTLEY: ¡Que te jodan! (gritó mientras le lanzaba una poción, que James esquivó con gran maestría)
JAMES: ¿Pero quién coño es este criajo de mierda? (dijo sorprendido) ¿Es que ahora hacéis obras de caridad?
WESTLEY. ¡No mientas, cabrón! ¡Tu le mataste!
JAMES: ¡Bah, he matado a mucha gente en mi vida! Pero jamás perdería el tiempo con un cretino como tú...
WYATT: Cuesta creerte, porque todo esto huele a obra tuya. Bien, ya nos tienes aquí, y venimos con nuestros poderes. Quítanoslos (orbitó una espada que había tirada en el suelo) ... si puedes.
JAMES: (sorprendido) ¿En serio? ¿Quitaros los poderes? Eso suena demasiado vulgar incluso para mí... pero si tanto queréis una batalla...
James chasqueó los dedos, y una docena de los demonios más letales de su facción apareció a su espalda.

A lo lejos, detrás de una roca, Desmond y Sarah observaban extasiados.
SARAH: Un rotundo éxito.
DESMOND: Si, todo ha salido a pedir de boca.
SARAH: Pero, ¿y si no acaban con él?
DESMOND: Créeme, a estas alturas ya da igual quien gane. Vamos, tenemos mucho trabajo por delante.

James parecía bastante contento con la inoportuna intromisión de los Halliwell.
JAMES: Gracias por venir a mi parque de atracciones, y por favor, no olvidéis pasar por la sala de los horrores... (dijo jocoso)
James hizo una señal y sus demonios saltaron a la carga. Billie Jr y Prue se miraron a los ojos, como si pudieran leerse el pensamiento, y alzaron los brazos. Gracias a su telekinesis, los demonios volaron varios metros.
JAMES: (alzando el dedo índice) ¡Yo también me conozco ese juego!
James alzo los brazos, y todos salieron despedidos por los aires. Owen se golpeó contra una roca y cayó inconsciente. Un demonio se acercó dispuesto a rematarle.
PHOEBE Jr: ¡Owen! (dijo mientras lanzaba una descarga que fulminó al demonio)
Phoebe Jr se acercó y le zarandeó, pero no se despertaba. Por su parte, Melinda estaba en el suelo con horribles dolores en el estómago.
MELINDA: ¡¡¡Aaaaaahhh!!! ¡Me duele! (se recostó un poco, y al ver la sangre entre sus piernas gritó aterrada) ¡¡¡MI NIÑA!!!
JARED: ¡Melinda! (al ver la sangre, comenzó a entrarle pánico) ¡Wyatt! ¡Chris! ¡Owen! ¡Socorro!
MELINDA: (llorando) ¡¡No, mi niña no!!
Melinda vio ante ella el Doppelgänger de nuevo, y comenzó a gritar asustada. Jared no hacía más que gritar ayuda. Sin embargo, Wyatt luchaba duramente con James, y a Chris le estaba costando deshacerse de dos demonios dado que ya no tenía tanta fuerza como antes. Jared cerró los ojos lo más fuerte que pudo, y cuando los abrió, estaba frente al hospital de Chicago. Cogió a Melinda en brazos y la llevó adentro lo más rápido que pudo.

En el inframundo, la lucha era encarnizada. Phoebe Jr y Patricia combinaban sus fuerzas para abrasar a todos los demonios que podían, mientras que Prue y Billie Jr usaban su telekinesis para mantenerlos lo más lejos posible. Chris parecía estar en las últimas dado que no se acostumbraba aun al cambio, pero Westley le ayudaba con sus movimientos de artes marciales. Mientras, Wyatt seguía combatiendo con James duramente con la espada.
JAMES: Tienes buena técnica, pero tus movimientos son bastos (dijo mientras daba un espadazo)
WYATT: Ya ves, me gusta el juego duro (chocaron las espadas, momento que aprovecho para darle un cabezazo)
JAMES: ¡Hijo de la grandísima puta!
James le lanzó una bola de energía que le hizo volar varios metros, aunque no le había producido mucho daño. Los demás estaban exhaustos, y los demonios no paraban de aparecer...
JAMES: Acabad con esto. Que no quede ni uno (ordeno con firmeza)
WYATT: ¡¡¡Retirada!!! (gritó asustado)
Todos se alejaron y se agruparon, sin embargo Westley se separó del resto.
BILLIE Jr: ¡West! ¡Vuelve aquí ahora mismo y no hagas una tontería! (gritó furiosa)
WESTLEY: Las fugas son mi especialidad... (dijo sonriendo)
Westley alzó sus brazos, y un montón de pequeñas rocas comenzó a flotar en el aire. Poco a poco, rocas de mayor y mayor tamaño comenzaron a flotar mientras los demonios se acercaban deseosos de sangre. El suelo de la caverna comenzó a temblar, y las paredes y el techo comenzaron a desgajarse. Entonces, gracias a su geokinesis, Westley lanzó todas las rocas contra los enemigos, que quedaron aplastados. Westley salió corriendo y agarró la mano de Chris justo a tiempo para orbitar de allí.

En la sala de los tesoros, Desmond y Sarah se preparaban para robar el Grimoire. Se acercaron a los guardias, y Desmond, con su poder, los hizo caer al suelo totalmente inmóviles.
SARAH: ¡Mira, ahí esta! (dijo emocionada)
DESMOND: Hoy ha sido un gran día.
Desmond se acercó al cofre que guardaba el Grimoire. Murmuró unas extrañas palabras en otro idioma que había memorizado como contrahechizo para el cofre, y acto seguido, lo abrió y sacó el libro. Desmond se marchó sonriente, con el libro en una mano y la mano de Sarah en la otra, y desaparecieron.

En la mansión Halliwell, Henry Jr seguía leyendo un cómic en su cama. Hacía mucho que no oía un ruido en la casa, hasta que oyó como alguien se tropezaba en el pasillo. Henry Jr salió a observar.
ALICE: ¡Maldita mierda! (se fijó en Henry Jr) ¡Venga, aprovecha para reírte de mí!
Henry Jr se fijó en que Alice estaba llorando.
HENRY Jr: Alice, ¿estás bien? (preguntó preocupado)
ALICE: Que si estoy bien... (dijo en tono de burla) ¡¡¡Pues no, no estoy bien!!! ¡Estoy más que harta, eso es lo que me pasa! He estado medio año dominada por una arpía del infierno que me obligó a matar a mi propia familia, ¡y cuando por fin regreso, nadie se preocupa por cómo estoy!
HENRY Jr: ¿A qué te refieres con que nadie se ha preocupado?
ALICE: ¡¡¡Tú no te preocupaste!!!
HENRY Jr: Yo... esto...
ALICE: Y encima, para un puñetero ratito de felicidad que necesitaba, va y me pasa esto...
HENRY Jr: ¿Qué te ha pasado?
ALICE: No le gusto a nadie, ¡ni siquiera con un hechizo! Así que... (empezó a llorar con tanta fuerza que no pudo continuar)
Henry Jr tenía un montón de sentimientos contradictorios que no sabía de donde habían surgido, pero eran muy intensos. Ver a Alice tan hundida en ese momento le sentó como un jarro de agua fría, por lo que fue incapaz de controlar sus emociones y salió disparado hacia ella. Antes de que Alice pudiera decir nada, Henry Jr la agarró por la cintura y la besó apasionadamente. Alice se dejó llevar y le correspondió al beso, y no tardaron en encerrarse en el cuarto de Henry Jr y tirarse en la cama.
Alice se puso sobre Henry Jr y se quitó la camiseta. Intentó quitarle la camiseta a Henry Jr, pero tenía tan poca paciencia que optó por rompérsela. Henry Jr, por su parte, no paraba de besar a Alice por los hombros...
Al cabo de veinte minutos, Alice tenía la mirada perdida en la pared mientras Henry Jr la besaba en el cuello.
HENRY Jr: No sé si es por el hechizo, pero me alegro de que haya pasado... (dijo sonriendo, mientras que Alice hizo un ruido raro) ¿Qué pasa?
ALICE: Cuando me has encontrado en el pasillo, acababa de venir del ático. El hechizo ya estaba anulado.
HENRY Jr: (sonriendo) En el fondo, ya lo sabía. Esto no es algo mágico, es algo que llevo sintiendo desde hace varios años...
ALICE: Lo que tú digas... (dijo con un tono grosero)
HENRY Jr: Alice, ¡te quiero! Siempre te he querido...
ALICE: ¿Y qué? ¿Esperas que te dé un premio? (contestó arisca)
HENRY Jr: Oh vamos, ¡sé que tú también me quieres! Cómo me tratas, como espantas a mis novias... Es imposible que no se trate de amor. (dijo emocionado)
ALICE: Eres un gilipollas. (dijo enfadada) Yo no siento nada por ti, me das asco.
HENRY Jr: Sí, ya... (sonrió)
ALICE: Te he utilizado para sentirme mejor. Pero ni te quiero, ni te amo, ni te adoro... Para mí, ¡no significas nada! (respondió despectiva)
HENRY Jr: (con cara triste) Pero... pero yo te quiero.
ALICE: Tu no sabes lo que es el amor... (respondió con una expresión de gran desprecio)
Alice se levantó de la cama y se fue al cuarto de baño. Se fijó atentamente en su reflejo, y comenzó a llorar. Alice comenzó a darle puñetazos al espejo mientras gritaba histérica, y cuando tuvo los dedos llenos de sangre, empezó a abofetearse como una posesa.

En el hospital de Chicago, un obstetra acababa de revisar el estado de Melinda y el bebé. Cuando por fin obtuvo los resultados, se acercó a Melinda y Jared, que estaban muy preocupados y agarrados de la mano.
MELINDA: ¡¿Cómo está mi niña?! (preguntó con lágrimas en los ojos)
OBSTETRA: Su hija se encuentra estable, fuera de peligro. Sin embargo, debo avisarla que ha corrido un gran riesgo de que sucediese un desprendimiento de placenta. Por suerte, la sangre que vio sólo se debía al corte en la pierna...
JARED: Entonces, ¿podemos volver a casa?
OBSTETRA: No veo ningún problema, pero he de advertirle que evite al máximo los esfuerzos.
MELINDA: Pero yo tengo un club, y...
OBSTETRA: Señorita Halliwell, creo que no me ha comprendido. Su estado ahora mismo es peligroso, tanto para usted misma como para su bebé. Debe guardar reposo absoluto.
Melinda comenzó a llorar de nuevo; mientras, Jared le besaba en la frente, preocupado por su familia.

En el salón de la mansión Halliwell, todos intentaban reposar de la buena paliza que habían recibido.
CHRIS: ¡Ay, que gusto volver a ser yo! (intentando tocarse los pechos) ¡Jooooooo!
PATRICIA: ¿Y Westley?
BILLIE Jr: Lleva fumando en el porche desde que hemos llegado. Si es que... (negando con la cabeza)
PHOEBE Jr: Aunque la mona se vista de seda, mona se queda, parece...
En ese momento, Wyatt llegó orbitando con Jared y Melinda del brazo.
PRUE: ¿Estáis bien? (pregunto preocupada)
MELINDA: Bueno, podría haber sido peor...
PHOEBE Jr: ¡Menos mal! Por un segundo, creí que os habíamos olvidado en el inframundo... (dijo aliviada)
En ese momento, se oyó una gran explosión en el ático. Phoebe Jr y Wyatt fueron corriendo a ver que sucedía, pero sólo encontraron a Henry Jr inconsciente.
PHOEBE Jr: ¡Henry!
HENRY Jr: Ay, qué dolor... (miró a los ojos de Phoebe Jr sonriente) ¿Quién eres?
WYATT: Phoebe, mira. (le enseñó la página del Libro de las Sombras por la que estaba abierta: “Para Olvidar”)
Phoebe Jr cogió el libro para leer la página, pero en ese momento, tuvo una premonición: Henry Jr estaba llorando a mares, preparando la poción para olvidar. Estaba midiendo los ingredientes exactos para no pasarse, hasta que finalmente desistió y echó 10 veces más de la cantidad de raíz de ajenjo.
WYATT: ¡Phoebe! ¿Qué has visto?
PHOEBE Jr. No sé que le ha pasado, pero se lo ha hecho él mismo. Y ha echado cerca de 10 veces la cantidad necesaria de raíz de ajenjo. ¿Qué podemos hacer para revertirlo?
WYATT: (decepcionado) Me temo que nada... con una dosis tan alta, revertirlo es imposible. Creo que va a tener que recuperar la memoria por sí solo...
En ese momento, Alice se acercó a la puerta del ático, preocupada por la explosión. Henry Jr sonrió al verla.
HENRY Jr: ¡Hola! (saludando con la mano) ¿Quién eres? ¿Y quién soy yo?

Horas y horas pasaron, pero no encontraban ninguna manera de arreglarlo. Finalmente, Billie Jr y Westley se despidieron de todos, dispuestos a volver a casa.
PRUE: (abrazando a Billie Jr) Me ha encantado conocerte. Espero volver a verte pronto.
BILLIE Jr: Te he dejado mi número. Cuando quieras, puedes hablar conmigo.
Todos los despedían con lágrimas en los ojos mientras Owen los orbitaba de regreso a su universidad.

Mientras tanto, Alíce se balanceaba medio ida en el columpio de patio trasero, llorando. Se sentía muy culpable por lo que le había sucedido a Henry Jr, una cosa más en la lista de cosas que la hacían sentirse mal. Entre las sombras de un árbol, apareció James. Lentamente, se acerco a Alice mientras ella le miraba con los ojos vidriosos, llena de tristeza.
JAMES: Ven conmigo (dijo mientras le ofrecía su mano)


Escrito por Marlop88

4 comentarios:

  1. hola, tengo una pregunta como es posible que coop siendo un cupido(el amor en persona)no se diera cuenta de lo que pasaba en realidad entre su hija y su sobrino por que según intuyo esos sentimientos venían desde mucho tiempo atrás.
    y me parece a mi que veinte minutos es muy poquito.
    y quiero decirles que me gusta la serie y espero que dure varias temporadas .
    gracias

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  2. Porque era algo que Henry ocultaba en lo más profundo de su ser. Que Coop no se diera cuenta es posible, porque que los primos se quieran es algo natural. Coop nunca se fijó demasiado en ese amor porque al ser familia pensó que ese amor era algo normal, no pensó que se debiera al amor romántico de pareja.
    Y 20 minutos tampoco es poco tiempo para una relación sexual repentina e impulsiva...
    Por cierto, me alegra comentarte que hay planes para al menos hasta la 4ª temporada.

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  3. No entiendo por qué los hijos de Billie y los hijos de las embrujadas son familia. Me lo podéis explicar? Graciaaaas :)

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    1. Hola Rafa. En respuesta a tu pregunta, evidentemente no hay ningún lazo biológico, pero Billie ha sido durante todos estos años una protegida y gran amiga de las Embrujadas. Sus hijos y los de las Embrujadas han pasado mucho tiempo juntos y por tanto han desarrollado un lazo afectivo importante, como de familia.

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