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2x03 SI ALGO PUEDE SALIR MAL, SALDRÁ MAL

Es de noche en Chicago, y las luces de los miles de edificios y farolas iluminan por completo la ciudad. Una noche más el P3 se encuentra completamente lleno. Las primas están tomándose unas copas en los sofás del local, mientras que Melinda está en la barra trabajando.
MELINDA: ¡Ya te he dicho que voy a seguir trabajando aunque tenga un bombo! ¡Es mi ilusión este local!
JARED: ¿Y porque no te marchas a casa y me dejas a mi con todo este jaleo?
MELINDA: Que duro eres de roer ¿¡te lo digo en chino!? ¡Que me quedo aquí!
JARED: ¿Hay que recordarte que estás embarazada?
MELINDA: Mira, déjame (Coge unas cajas vacías de refrescos) Me voy a la calle a dejar esto para que mañana venga el camión de basura a recogerlo... ¿Me acompañas también? No vaya a ser que me ataque un demon...
Antes de terminar la frase, Henry llegó a a la barra muy contento.
MELINDA: Uy, que contento vienes, ¿no?
HENRY: Eh, sí. ¿Mel, que haces otra vez aquí?
JARED: Ya se lo he dicho yo.
MELINDA: Dios... otro igual. Os reproducís como gremlins. ¡Ya sé que estoy embarazada!
HENRY: Bueno, Mel, que no te quiero mosquear ahora. Dame una cerveza y un refresco cualquiera para esa chica. ¡He ligado! (Sonrió)
MELINDA: ¿Que chica? Como verás hay tantas aquí que no se cual me dices
HENRY: ¡Esa que me está mirando!
MELINDA: ¿Quien? Te están mirando, o haciéndote una inspección de arriba a abajo, viéndolo ahora, 5 tías... ... y 2 tíos.
HENRY: ¿Eh? ¡La rubia esa! (La señala con el dedo)
MELINDA: Ah, ya la veo, ya. ¿Será una relación larga, no?
HENRY: Bueno... nos estamos conociendo y tal...
JARED: Claro, de esta noche no salís, os dejáis los teléfonos pero luego no os llamareis, ya vereis.
MELINDA: Sí, siempre lo hace (Le da a su primo la cerveza y el refresco). Pásatelo bien con ella
HENRY: Jajaja... no me hace ni una pizca de gracia. No me gusta ser el familiar al que le cotillean todos los demás
MELINDA: ¡Si es que eres tú el que provoca con tus comentarios! (Se ríe)
HENRY: Tú mejor preocúpate por esa panza que te crece...
MELINDA (mosqueada): ¡Venga, recordándomelo otra vez!
Mientras Melinda se iba con las cajas vacías para ponerlas en la calle, Jared se dispersó entre la multitud de la gente bailando, al mismo tiempo que Henry se acercó a la chica rubia y le dio su refresco
HENRY: Toma, preciosidad.
JENNIFER: Muchas gracias, Henry
HENRY: De nada Jessica.
JENNIFER: No, Jennifer... me llamo Jennifer
HENRY: ¡Ah, vale, mira, empezaba por Je! ¡De eso no estaba equivocado! (Henry había estropeado todo en pocos segundos, y tenía que solucionarlo lo antes posible) ¿Quieres que te presente a mis primas y a mi hermana? ¡Seguro que os llevareis muy bien!
JENNIFER: Henry, ya sé que Melinda, la gerente de este local, es tu prima.
HENRY: ¡Sí, pero aún tienes que conocer a mis primas, son geniales todas! ¿Llevas mucho tiempo viniendo aquí?
JENNIFER: Unas dos o tres semanas.
HENRY: Entonces seguro que las habrás visto alguna que otra vez. Se emborrachan mucho (Se ríe)
Henry cogió de la mano a Jennifer y la llevó hasta los sofás del local, donde estaban sentadas Rachel, Patricia, Phoebe y Alice, parecía que llevaban varias copas encima
HENRY: ¡Hola familia! ¡Os presento, ésta es Jennifer; Jennifer, éstas son Rachel, mi hermana. Patricia, Phoebe y Alice, mis primas!
RACHEL: Hola Jennifer, encantada de conocerte ¿Que te ha traído por aquí?
JENNIFER: Ah... pues... el ambiente, más que nada. Me gusta la noche y tal...
RACHEL: ¿Y tal?
PATRICIA: ¿Y tal?
PHOEBE: ¡Y tal! (Se rie)
HENRY: Dejalas... están borrachas. Huelen que echan para atrás
ALICE: Jennifer... deberías saber que Henry ya tiene novia
JENNIFER: ¿¡Qu-queee!?
HENRY (Sorprendido): ¿¿Ah sí?? ... ... ... (Se da cuenta que no) ¡Eh, que no Jenni, que no!
ALICE: Sí, mira, es esa pelirroja que acaba de entrar en el baño (Señala con el dedo)
HENRY: ¡Tú no hagas caso, que llevan toneladas de alcohol en la sangre! ¡A esa pelirroja no la conozco para nada!
JENNIFER: ¡Eres un immaduro y un gilipollas! (Le da un tortazo en toda la cara y se va llorando)
Alice se ríe mientras que Rachel, Patricia y Phoebe, pese a estar borrachas, no ven con buenos ojos lo sucedido.
HENRY: ¡Ya os vale! ¡Sois... eres (a Alice) inaguantable! (Se aleja intentando buscar a la chica)
PATRICIA: Alice... creo que te has pasado
ALICE: ¡Es simplemente diversión!
RACHEL: Pero es mi hermano y no me gusta verlo así
PHOEBE: Mirandolo por otro lado, no creo que mañana se acuerde de nada (Se ríie también) ¡La cabeza me da vueltas!
RACHEL: Que resaca... dudo que me acuerde yo también de algo mañana

Melinda seguía andando entre la multitud con las cajas vacías de refrescos. Estaba buscando la puerta de emergencia, la puerta trasera del local, para dejar las cajas en la calle. Al final llegó, abrió la puerta y respiró aire puro.
MELINDA: ¡Que bien se está aquí! (Puso las cajas enfrente de un contenedor)
Era un pequeño callejón, pero lo suficientemente grande como para que, por la mañana entrara un camión de basuras a vaciar todo. Había unos cuantos coches aparcados de mala forma.
MELINDA: Creo que me quedaré aquí unos minutíllos... necesito silencio.
Melinda se quedó mirando el cielo varios minutos, viendo las estrellas y la luna, hasta que oyó un pequeño ruido.
MELINDA: ¿Hay alguien ahí?
La hija de Piper se acercó a donde oyó ese pequeño ruido, pero se tranquilizó, simplemente era un pájaro...
MELINDA: ¡Que susto más tonto!.
Al girarse para volver al local, entre los coches aparcados, vio la figura de una persona, esa persona pretendió esconderse, pero Melinda ya la había visto...
MELINDA: ¡Eh, tú!
Melinda se acercó hasta esa figura, que ella había percibido que era femenina. Se acercó hasta detrás del coche, con sus manos preparándose para el ataque, ya que se imaginaba que sería un demonio cuando...
MELINDA: ¡Dios Mio, no puede ser!
El cuerpo de Melinda se quedó blanquecino, pálida. La figura seguía ahí. No era una figura cualquiera. Era idéntica a Melinda, aún más pálida, con el pelo grasiento y ropas oscuras, no estaba para nada embarazada.
MELINDA: ¿Que....?
Melinda se había quedado sin palabras. En un abrir y cerrar de ojos, la figura idéntica a Melinda saltó por encima del coche y echó a correr. La hija de Piper no se lo pensó dos veces, y aunque estaba embarazada, también echó a correr, a perseguir a su doble... Pero fue inútil, ni diez segundos duró el rápido recorrido. Quien quiera que fuese esa doble Melinda, tenía mucha agilidad y escapó sin dificultades por la oscuridad de la noche... La cabeza de Melinda le daba vueltas ¿Quien era ese ser y porque era idéntico a ella?


Un día nuevo empezaba para la nueva generación de los Halliwells. Eran las 12 de la mañana y el despertador empezó a sonar. La noche anterior había dejado huella en varios miembros de la familía...
ALICE: Aghhh, maldíto despertador. ¡Como odio las resacas de los domingos mañaneros!
PATRICIA: Buenos días hermana. Espera un momento... ¿Las 12? ¡Que tarde! ¡Había quedado con Owen!
ALICE: ¿Con Owen? ¿Tú? ¿Para que?
PATRICIA: Owen quiere regalarle algo a Phoebe, y ha pedido mi ayuda, simplemente. Las cuñadas estamos para eso ¡Que dolor de cabeza!
ALICE: ¿Y porque no me ha pedido a mi consejo?
De repente tocan la puerta. Era Chris.
CHRIS: ¿Se puede?
ALICE: Sí, pasa
CHRIS: ¡Menos mal que os habeís despertado, ¡Llevaba más de dos horas pitando el maldito despertador! ¡Que pestazo a alcohol!
ALICE: ¿A que vienes?
CHRIS: Que bajeis a desayunar, Rachel y Phoebe también están abajo. Desayunad, y si le sonsacaís ciertas palabras a mi hermana, más que mejor.
PATRICIA: ¿Que le pasa?
CHRIS: Está muy rara, antes la he visto buscar en El Libro de las Sombras, pero no me ha dicho el qué
ALICE: Intentará abortar a través de magia. ¡Menudo bombo tiene!
Hay un silencio que inunda la habitación...
PATRICIA: A veces estás mejor callada.
CHRIS (mirando con mala cara a Alice): Bueno, a ver si podeís sonsacarla algo, que Wyatt y yo hemos abandonado.
ALICE: Está bien...

Alice y Patricia llegaron a la cocina, estaban Rachel y Phoebe desayunando, mientras que Jared hablaba con Melinda.
PATRICIA (Sentándose en la mesa): Veo que Alice y yo no somos las únicas que no recordamos mucho de anoche. ¡Uff, que cara tienes Phoebe!
PHOEBE: No grites por favor... y pasame esas magdalenas, anda.
PATRICIA: ¿Que tal con Owen?
PHOEBE: Te diría que bien pero como no es así ¿para que mentirte? está ocupado con los de arriba... siempre la misma historia
PATRICIA: Ya... no te desilusiones, anda. (Se bebió el café lo más rapido posible) ¡Bueno, chicas, me voy que he quedado!
PHOEBE: ¿Ya te vas, así, sin arreglar?
PATRICIA: A estas horas me imagino que estarán los dos baños ocupados, así que desisto. ¡Tengo mucha prisa!
La hermana gemela de Alice se marchó
PHOEBE: ¿Y ésta con quien ha quedado? ¡Rachel, despierta! (Le dio un codazo a su prima, que se había quedado dormida mientras desayunaba)
RACHEL: ¿Eh? ¡Uy! ¿Me he quedado dormida? Eh... sí, veo que sí . ¡A ver si salen ya Wyatt y Henry de los baños! ¡Tener 2 baños para esto, al final habrá que hacer reformas en el sótano! (Mira con preocupación a Alice) ¿Y tú que haces?
ALICE: Nada, vigilando a Melinda ¿La veis rara? Simplemente la veo discutir con Jared, nada más. (Empieza a susurrar) Es que me ha dicho Chris que su hermana está muy rara...
Llega Prue con un montón de bolsas de la compra
PRUE: ¡Buenos días! ¡Traigo comida por lo menos para sobrevivir un mes entero! ¡Dios como pesa! (Pone las bolsas en la encimera)
MELINDA: Jared, ya te he dicho que no me apetece pasar el próximo fin de semana en un hotelucho de mala muerte. Quiero quedarme aquí
JARED: ¡Pero si te lo propuse ayer por la mañana y estuviste de acuerdo!
MELINDA: Sí, pero yo con todo no puedo. La próxima semana vienen a cantar varios grupos al P3 y estoy muy ocupada y no te digo más excusas porque no se me ocurren. ¿Lo has entendido?
JARED: A ti te ha pasado algo anoche y no quieres contármelo
MELINDA: Aparte de que le robaron el bolso a una cliente, no.
PRUE: Perdonad, ¿interrumpo algo? Toma Melinda, el ticket de compra
MELINDA: Ah, gracias... Como te iba diciendo Jared....
JARED: No, tranquila, todo me ha quedado claro. Llámame cuando te pongas a parir... claro, “si no estás muy ocupada” (Se marcha de casa mosqueado)
PRUE: Uuuuy... no quiero entrometerme mucho, pero si pasa algo malo entre tú y él, como tú tía, hermana, lo que sea, aquí me tienes
MELINDA: Gracias Prue, pero que no me pasa nada, es simplemente el comportamiento normal de una embarazada normal y corriente en un mundo normal y corriente que no me entiende. Ya está
PRUE: Eso en un mundo normal y corriente quiere decir que estás agobiada y te repito, que aquí me tienes para lo que sea.
MELINDA: Tú también me puedes contar lo que sea... te veo bastante rara

Mientras Prue y Melinda siguieron hablando, Alice seguía mirando a su prima
ALICE: La veo más amargada de lo normal. ¡Es una Piper en potencia!
PHOEBE: ¿Habeís pensado que una vez que nazca la niña estos resacones no los podremos volver a repetir?
RACHEL: Yo sí. Y la verdad es que me viene bien. No estaría acertado que la niña creciera en un ambiente así
ALICE: A ver, somos jovenes y encima, lo más importante ¡Quedan meses y meses para que nazca la criatura!

De las escaleras bajaba Henry, en chándal, dispuesto a dar una vuelta por el barrio
HENRY: ¡Me voy a hacer ejercicio, si necesitáis algo, decídmelo!
PRUE: Tranquilo, ya he ido yo a la compra
ALICE: ¿A donde vas con esas pintas? ¿Que tal te fue ayer con Jennifer?
HENRY: Se llamaba Jessica
RACHEL: Henry, cariño, se llamaba Jennifer
HENRY: ¡Es que tengo mucho lío, y no me gustó nada lo que hicisteis ayer! ¿Que os creeís que sois? Cuando liguéis haré yo lo mismo ¡Vamos, por favor!
ALICE: ¿Pero la volviste a ver o se fue del local?
HENRY: La volví a ver (se gira la cara) y me dejó otro recuerdo más (Señala sus rojos pómulos)
RACHEL (sorprendida): ¿¡Te dio un puñetazo!? De un tortazo a un puñetazo, querido hermano, hay un cambio radical
ALICE: Eso son las pastillas que se meten en las copas sin darse cuenta, la habrían metido testosterona o algo (Se ríe)
HENRY: ¿Hay que reírse? (Mira el reloj) ¡Bueno, me marcho!
Henry salió disparado hacia la calle, entretanto, al mismo tiempo, Prue se desmayó en la cocina
MELINDA: ¡¡PRUE!!
RACHEL: ¿¡Que le ha pasado!? (Se levanta de la silla y le toma el pulso) tranquila, está bien
ALICE: Lleva unos días bastante rara... y no es la única en la familia (mira a Melinda)
MELINDA: ¿Ya os ha dicho Chris que me sonsaquéis información? ¡Como si no lo conociera!
RACHEL: Dejad de discutir y llevémosla a su habitación para que repose
PHOEBE: ¿No es mejor llevarla al hospital?
RACHEL: Sé lo que digo, se la nota débil, primero que repose, si se sigue sentando mal, que la ingresen en el hospital... ¿cuántos días lleva así de... rara?
MELINDA: ¿Una semana? Sí, por ahí más o menos.

Las primas llevaron a Prue a su habitación, la metieron en la cama y la dejaron descansar. Wyatt estaba en el baño del piso de abajo, con el cerrojo puesto, estaba mirando a la ventana, al horizonte, a la ciudad, su mente estaba demasiado ocupada con lo que había pasado días atrás... la muerte de un inocente. ¿Ahora que había conseguido ser de nuevo luz blanca, si los ancianos se enteraran de ello, le volverían a quitar las alas?. De repente alguien llamó a la puerta del baño. Era Phoebe.
PHOEBE: Wyatt ¿Puedes salir? Prue se ha desmayado
WYATT (saliendo del baño): ¿Qué?
PHOEBE: Lleva unos días bastante rara ¿Sabes lo que le pasa? Te lo pregunto porque igual se lo ha contado a tu madre Piper, y ésta te lo ha dicho a tí.
WYATT. No, no tengo ni idea
PHOEBE: Ya... ¿Alguien me puede decir que pasa aquí? ¡A tí también te pasa algo, no?! ¡Cuéntamelo!
WYATT: ¿A mí? yo estoy perfecto. ¡Llego tarde a trabajar!
PHOEBE: Estamos a Domingo, Wyatt... Cuéntame todo lo que te pasa
WYATT: Verás Phoebe...

Henry hacía ejercicio por una calle llena de tiendas en la hora punta del día. Estaba lleno de mujeres de tres generaciones bien vestidas que entraban a las joyerías, consumían sin parar de un lado a otro, mientras que en las carreteras no paraban de llegar taxis y coches elegantes. El hijo de Paige era centro de todas las miradas, las mujeres miraban con cara de asco su chándal
HENRY: ...A quien se le ocurre venir a estas horas al centro de la ciudad... que mal me siento aquí, rodeado de tanta joya y saber estar... rodeada de octogenarias...
Todo fue muy rápido, de una joyería salió, con una pistola, un hombre con pasamontañas.
LADRON: ¡Gracias por la propina!
La dependienta de la joyería salió a gritar a la calle
DEPENDIENTA: ¡Por favoooor, que alguien lo pare! ¡Se lleva una fortuna!
HENRY: ¿A que loco se le ocurre robar a plena luz del día?
Henry no lo dudó y fue a por él, utilizó su poder de telekinesis orbitacional para llamar a los objetos y así atacar al ladrón, pero no sirvió de mucho
HENRY: ¡Papelera! (La papelera más cercana a él orbitó hacia el ladrón, pero éste la esquivó, la papelera cayó encima de una señora)] ¡Mierda! ¡Tendré que orbitar!
Henry orbitó cerca del ladrón, pero ya era tarde, éste se había fugado en pocos segundos, en un coche.
HENRY: ¡Mierda, mierda, Y MIERDA! ¡No me pienso quedar de brazos cruzados! ¡Ruedas!
Henry intentó llamar a las ruedas del coche del ladrón, pero no lo consiguió, en su defecto las ruedas que orbitaron fueron las de un autobús, que se quedó en medio de la carretera. El coche del ladrón se había perdido entre el horizonte.
SEÑORA: ¡¿Que ha sido todo esto?! ¿Alguien ha visto que ha pasado?
SEÑORA 2: Estoy alucinada, una papelera ha salido volando y le ha dado a áquella (señala con el dedo a otra señora desmayada que estaba rodeada de un grupo de gente curiosa) ¡Y en ese autobús han desaparecído las ruedas!
HENRY (susurrando): Que asco de poderes... ¡Quiero controlarlos ya! No aguanto que mi familia los haya controlado tan fácil y yo siga aquí como un pardillo después de más de un año! (Le dio una patada a una de las ruedas que había orbitado)

Prue se habia despertado, segúia muy débil.
MARVIN: Veo que todavía no te has atrevido a besar
PRUE: ¿QUE HACES AQUI?¡! (Se tranquiliza) Que susto me has pegado. ¿Nunca te han dicho que para entrar en una habitación hay que llamar y pedir permiso?
MARVIN: Al grano. Prudence, si no besas a alguien morirás, y dentro de poco. Esto es como un reloj de arena, en cuanto todos los granos de arena queden abajo, te quedarás inmóvil, muerta... ¿Y no te gustará volver a esa sensación, verdad?
PRUE: ¿No hay otro modo? ¡No quiero dejar a todo Chicago en coma!
MARVIN: ¿Tan demandada eres por estos lares?
PRUE (sonrojada): Bueno... no es por echarme flores (se ríe)
MARVIN: Esto no es para reirse. Recuerda lo que le pasó a ella
PRUE: Ella ¿Pero quien era?
MARVIN: Ambos morímos en un accidente de coche, vigilando a un inocente que teníamos. Estuvimos un par de años muertos... luego los ancianos nos volvieron a ‘resucitar’ con la excusa de que hiciéramos una nueva vida lejos de nuestros familiares. Así lo hicimos...
PRUE: ¿Ella era un familiar tuyo?
MARVIN: Nos compramos una casa en Texas, porque notamos que allí había actividad mágica, y en efecto, seguimos ayudando a los pobres inocentes, hasta que un día... descubrímos todo. Ella, mi novia, se empezó a sentar mal, débil- Ningún conjuro hizo efecto (Silencio) Ya, ya sé que la magia en beneficio personal no es aconsejable... cada día iba a peor, la ingresaron en un psiquiátrico porque tambien se estaba volviendo esquizofrénica. Yo pasé días y días buscando en los libros de magia a ver que la ocurría... hasta que lo descubrí. Llegue al psiquiátrico, dispuesto a que mi novia besara a cualquiera... suena bien ¿verdad? esto para los celosos debe de sentir como un vaso de agua fría, pero ya era tarde. Había muerto.
PRUE: ¿Hace mucho de todo eso? ¿Y tú, no dijiste que eras como yo?
MARVIN: Después de su muerte, sentí que yo también estaba mal, no solo por no tenerla a ella, sino que notaba sus mismos síntomas, y en efecto... no me equivocaba. Empecé a salvarme ya sabes cómo, poco a poco hasta encontrarte.
PRUE (Hay un largo silencio): No sé que decirte...
MARVIN: Es que no tienes que decir, tienes que hacer. ¡Si no te quieres ver como mi novia empieza ya o será demasiado tarde!
PRUE: El otro día en el P3 lo intenté, pero no pude... es algo poco ético ¡No quiero ser una asesina!
MARVIN: No lo serás, simplemente los dejarás en coma
PRUE: ¿Y si los dejo en coma... se despertarán?
MARVIN: Pues está claro que...
Marvin no terminó la frase porque Chris había abierto la puerta
CHRIS: ¿Estás bien? Te había escuchado hablar con alguien...
PRUE: (mirando donde segundos antes estaba Marvin) No tranquilo, era el televisor, me gusta vivir al límite las series
CHRIS: Ya... (cerró la puerta)
PRUE: ¿Marvin? ¿Marvin? (No recibió respuesta)

Henry había llegado orbitando a la habitación donde estaba El Libro de Las Sombras, lo abrió y estuvo averiguando un conjuro con el que mejorar sus poderes. Aparte de leer el conjuro, necesitaba a su vez unos cuantos ingredientes para hacer efecto; una gota de su sangre, agua cristalina, cascara de huevo, raíces del árbol Cassia Grandis, un escarabajo negro, escama de lagartija y un ramo de flores.
HENRY: Que ingredientes más raros...
Con suerte, todos los ingredientes se encontraban en frascos cercanos, en poco más de 10 minutos terminó de hacer la poción, solamente le faltaba su sangre. Cogió un athame, y cuándo pretendía hacerse un pequeño pinchazo en el dedo indice, el cuchillo se le resvaló y le hizo una herida en toda la palma de la mano. La gran cantidad de sangre cayó en el cuenco con los demás ingredientes
HENRY: Joder ¡Que daño! (Empezó a leer el conjuro) “Te invoco para multiplicar mi don, apresurad mi poder hacia el Sol”
El cuenco donde estaban los ingredientes empezó a temblar, un humo rojizo se acercó hacia la herida de Henry, donde penetró sin problemas...
HENRY: ¿Ya está? ¿Esto ha sido todo? (Orbitó de la habitación)

Era de noche ya en la Mansión Halliwell. Prue seguía débil pero dispuesta a cenar. Estaban todos los primos dispuestos a cenar, salvo Alice y Rachel. Owen llegó y le dio un regalo a Phoebe, una colonia
OWEN: Siéndote sincero, me ha ayudado bastante tu hermana Patricia en buscarte la colonia
PHOEBE: Muchas gracias Owen... pero... ¿Que ha sido de ti todos estos días? Tengo sentimientos ¿Lo sabes, no?
OWEN: Son los Ancianos... me tienen muy ocupado
PHOEBE: ¿No te tendrán ocupado para que así me veas menos, no?
OWEN: ¿Como puede pensar así de mal de ellos? No Phoebe, no.
PATRICIA: ¿Donde está mi hermana?
MELINDA: Se ha ido con Rachel a buscar a su hermano. Henry lleva desde esta mañana sin aparecer. Venga, a cenar (Se sentaron todos)
PHOEBE: Wyatt tiene algo que contaros...
MELINDA: Y Prue creo que también
PRUE: Y Melinda también...
PHOEBE: Bueno, la verdad es que llevamos una temporadita en la que muchas cosas a mi parecer, se nos están ocultando, y como brujas y brujos que somos que luchamos contra el mal, la sinceridad es nuestra base, no las mentiras. Dicho esto, recuerdo que Wyatt quería deciros algo.
WYATT: Melinda me imagino que ya lo sabrá, pero otros ni idea. Quería deciros que llevo casi una semana, desde la hora sin magia, bastante mal
CHRIS: ¿Porque? Lo pasamos todos fatal aquella vez
WYATT: Maté a un inocente... bueno, exactamente estaba poseido, pero al fin y al cabo, no era dueño de sus actos. Y ahí acabó... frío en el suelo, muerto por mí. No puedo pensar que hubiera pasado si aquel día no hubiera ido al Imperio del Tigre. Y peor lo llevo cuando Los Mayores empiezan a confiar en mi nuevamente y puedo fallar otra vez en mi misión.
CHRIS: ¿A estas alturas te pones así? ¿Cuantas veces no podremos salvar a todos los inocentes? ¡Hay más magia negra que blanca en la vida! Es un peligro que hay que correr. Morirá gente y no podremos hacer nada por ellos
En la cabeza de Prue se repetían esas frases “Es un peligro que hay que correr” ¿Estaría dispuesta a seguir así, inmóvil sin salvar su vida o por el contrario empezaría a hacerle caso a Marvin?
PRUE: Disculpadme, estaré en el baño (Se fue llorando)
WYATT: Pero es que no es solo eso, es el peso de llevaros nuevamente a vosotros. Un fallo vuestro recaerá en mi conciencia y no puedo asimilar más fallos.
CHRIS: ¡Pero tú mismo lo has dicho! ¡Los Mayores vuelven a confiar en tí!
WYATT (Mosqueado): ¡DEJALO, NO LO ENTIENDES! (Se marcha de la mesa, a su habitación. Hay un silencio)
MELINDA: Bueno... Henry, Rachel, Alice, Prue y Wyatt ¿Alguien más no quiere cenar? Porque yo no hago la cena para que se quede el plato vacio ¡Ah, que despiste, me falta el postre! ¡Ahora vuelvo!

Melinda se dirigió a la cocina, abrió la nevera y cogió una tarta. Al girarse y cerrar la nevera, apareció otra vez su doble, como en la noche anterior. Una Melinda palida, con ropas negras, pelo grasiento y para nada embaraza. La hija de Piper no pudo callarse, tiró al suelo la tarta y gritó como una loca.
Su doble salió disparada hacia la ventana de la cocina que estaba abierta. Llegaron los demás a la cocina preguntando a Melinda, pero ésta se fue rápidamente a por el Libro de las Sombras. Todos seguían preguntando el porqué de sus gritos, pero no recibian respuesta.

En un humilde apartamento estaba un hombre joven contando las joyas que estaban en una mesa. Era el ladrón que había escapado de Henry. El apartamento estaba desordenado, con una simple lampara que iluminaba un poco la habitación mientras las persianas estaban completamente bajadas
LADRON: ¿Y ésto cuanto se revalorizará en el mercado negro? ¡Jajaja! ¡Por fín me tendrán respeto!
¿?: Es de tontos atracar una joyería en pleno día
LADRON: ¿QUIEN COÑO...?
De entre la oscuridad salió Henry
LADRON: ¡Eres el chaval de esta mañana! ¡¿QUE QUIERES?! ¡ESTOY ARMADO!
HENRY: ¿Donde tienes las joyas? ¿Son esas?
LADRON: No te las pienso dar (las recogió rápidamente con una manta, y las puso en una bolsa)
HENRY: Dámelas y no habrá problemas. Quedará entre tú y yo
LADRON: ¿Eres policia? ¿Quien te manda? o peor ¿Eres de la Mafia?
HENRY: Dámelas y no habrá problemas, te repito
LADRON: ¡ESTOY ARMADO! (Cogió una pistola y disparó tres veces, en un segundo Henry orbitó el arma)
HENRY: Si no quieres desaparecer, es mejor que me des las joyas
LADRON (Alucinado): ¿¡COMO HAS HECHO ESO!?
HENRY: ¡QUE ME DES LAS JOYAS! (Henry orbitó la bolsa de las joyas más la mano del hombre)
LADRON: ¡CABROOOOON! (Se habia quedado sin mano y estaba sangrando)
HENRY (con la bolsa en la mano): ¡MARCHATE DE AQUI! (Le orbita la mano, y éste no se lo cree)
LADRON: ¡VUELVO A TENER MANO!. Cla-cla-ro que-que me-me voy ¡YO NO EXISTO PARA TI!
El ladrón salió por la puerta pero se chocó en el rellano contra dos chicas
LADRON (Asustado): ¡¿Vosotras también venís a por mí?!
ALICE: Marchate, venga.

Las dos chicas entraron en el apartamento
RACHEL: (con un péndulo y un mapa en la mano) Henry ¿¡Se puede saber que haces!? ¡Te hemos estado buscando!
HENRY: ¡Hermana, ha sido alucinante! (La bolsa con joyas que tenía en las manos la orbita hacia la joyería) ¡Le he dado a cuatro ladrones todo su merecido! ¡Y he salvado a una tía de suicidarse!
RACHEL: ¿Pero que has hecho? ¿Y esa herida en tu mano?
ALICE. ¿Que conjuro has leido?
HENRY: Eso no importa ahora... ¡Me tengo que ir, noto que van a robar en un banco! ¡Necesitan mi ayuda!
ALICE: ¡QUIETO! (Empuja a Henry mientras éste intentaba orbitar)
HENRY: ¡¿QUE HACES LOCA?! ¡Por fín me encuentro bien conmigo mismo! ¡Mis poderes van a más y tú otra vez me fastidias todo! ¡ESTOY HARTO DE TI!
ALICE: ¡Y yo también estoy harto de tí y de tus chorradas! ¡Y estoy aquí, aguantándote y he venido a buscarte acompañada de los sollozos de tu hermana!
HENRY: Lo que te jode es que ahora yo tenga más poder que todos vosotros (Se rie)
RACHEL: Éste creo que ha leido el hechizo de multiplicar los poderes, pero algo malo ha hecho en el proceso.
ALICE: ¡Claro, esa herida tan grande dudo que fuese necesaría para el hechizo!
RACHEL: Henry, vuelve a casa. Estamos todos muy preocupados, desde esta mañana que no apareces
Henry empujó telekineticamente a las dos hacia el sofá.
ALICE: ¡¿QUE QUIERES?! ¿MATARME? ¡PUES HAZLO! ¡SI TANTO TE ODIO AQUÍ ESTOY
RACHEL: Alice, tranquila! No es manera de convencer a mi hermano
HENRY: ¡Armario! (No solamente un armario salió orbitando, era tal el poder de Henry que los papeles de la pintura, las puertas, las ventanas y muchos muebles salieron orbitando hacia Rachel y Alice)
RACHEL: ¡Henry para ya!
HENRY: ¡Estais celosos de mi poder!
ALICE: Deja de orbitar cosas y dame un puñetazo si tienes huevos!
RACHEL: ¿¡PERO ESTÁS LOCA!?
ALICE: Déjame Rachel, déjame. No creo que sea demasiado valiente para atacarme
RACHEL: ¿Que te pasa a ti? ¡¿Tú tambien quieres morir, o que?!
Alice no respondió.
RACHEL: ¡HENRY, PARA YA! ¡Hazlo por mamá, papá o por ... Helen!
HENRY: ¿Helen? ¡Es pasado! A ver si nos vamos dando cuenta ya
RACHEL: Helen no es pasado, es futuro. ¡Mira Prue como ha resucitado! Ven, Henry, podemos hablar, ¿no? Con tranquilidad... tú no estás hablando, está hablando el poder que no controlas.
HENRY: Entiéndeme ¡Estoy harto de ser la oveja negra de la familia!
RACHEL: No eres ninguna oveja negra ¡Para nada! ¿Y lo bien que te defendiste, segun me ha contado Chris, en el bar de demonios? ¡Sólo tienes que tener esperanzas en tí mismo! ¿Alguien nos dijo que ser brujos era facil?! ¿Y más en un mundo lleno de mortales que no nos entienden?
De repente Henry cae al suelo, en la cabeza tenía añicos de un jarrón. Queda desmayado.
RACHEL: ¡HENRY! ¡¿ALICE, QUE HAS HECHO?!
ALICE: Os habeis puesto melancólicos y como estaba distraido, he aprobechado para darle un jarronazo ¡Ha surtido efecto! (Se rie)
RACHEL: Espero que con el golpe se le haya ido el efecto del hechizo. Pero lo estaba convenciendo... que soy su hermana, y si de pequeño le sonsacaba donde me escondía mis juguetes... le podía haber sonsacado todo ahora mismo. Solo haberme dado unos minutos más. ¿Hemos dejado cerca el coche? Hay que llevarlo cuanto antes a casa.
ALICE: Espero que a estas horas de la noche no haya mucha gente en la calle, creerán que lo hemos matado.
Las dos primas cogieron a Henry de los brazos y salieron del despatarrado departamento

Melinda seguía nerviosa y buscaba con rapidez en el Libro de Las Sombras, los demás seguían preguntandola sin cansarse al no recibir ni una misera respuesta hasta que después de tanto repetir, la hija de Piper tuvo que hablar.
CHRIS: ¿¡Pero que has visto!?
MELINDA: Algo que no me gustaría volver a ver ¡Y ya van dos veces!
PATRICIA: ¿Un demonio?
MELINDA: No sé lo que era... a decir verdad... era yo
OWEN: ¿Tú?
PHOEBE: ¿Tienes idea de lo que le pasa?
OWEN: No estoy seguro... y mejor no diré nada, puede que no esté capacitado para decir tal información
PATRICIA: ¿Te viste a tí misma?
MELINDA: Sí ¡Y EN EL LIBRO DE LAS SOMBRAS NO ENCUENTRO NADA! (Buscaba y rebuscaba entre las hojas) ¡Owen, suelta ya todo lo que sabes o te desintegro! ¡¿DONDE ESTÁ JARED CUANDO SE LE NECESITA?!
OWEN: Ya he dicho que no voy a decir nada
De repente El Libro de las Sombras se movió solo... entre hojas y más hojas, estaba loco
OWEN: Alguien desde arriba os está ayudando
El Libro de las Sombras se paró en una hoja; en la que estaba escrita en una esquina “Dadle recuerdos a Henry y Rachel, siempre los tendré en el corazón”
PATRICIA: Dios mio ¡Es Helen quien ha movido las hojas!
MELINDA: Gracias Helen (Empezó a leer el resto de la página) “El Doppelgänger es aquel doble fantasmagórico de una persona viva. Quien haya visto a su propio doble significa que tiene un peligro en sus vidas, sobre todo como un augurio de la muerte de la propia persona”
Hubo un silencio...
MELINDA: A ver si lo he entendido... Me-me está diciendo que ¿¡VOY A MORIR!?
PATRICIA: ¿Y no viene ningún hechizo para no ver jamás a un Doppelgänger?
CHRIS (revisando la hoja): No pone nada más
MELINDA: ¡Perfecto! ¡Perfecto! ¡Ahora ya me encantará saber como moriré y porqué!
PHOEBE: Mel... no he tenido ninguna premonición... pero estás embarazada... y si... y si ¿tu parto se te complica?
MELINDA: ¡Estoy de 5 meses y ya sé que me quedan pocos meses de vida! ¡Esto es alucinante! ¡Consigo vivir al mundo apocaliptico que hizo Proteo en poco tiempo y a mi propio embarazo no! ¡¿QUIEN DECÍA QUE SER HIJA DE UNA EMBRUJADA ERA LO MEJOR QUE TE PUEDE PASAR EN LA VIDA?!
CHRIS: ¿Y en ningún momento habló contigo?
MELINDA: Las dos únicas veces que la he visto salió corriendo
OWEN: Claro, es que ellos simplemente están ahí por obligación. Están desde que nacemos alrededor nuestro, pero pocas veces lo percibimos. Son... como vigilantes invisibles. Hasta cuando se acerca nuestro fín, que se hacen visibles para dar tal triste noticia. El mundo mágico es difícil de entender Melinda. Hay tantas cosas que ni los Mayores conocen...
MELINDA: ¿Pero... cuando uno está a punto de morir no te visitaba o podías ver al Angel de la Muerte? ¡No a un Dopenhamster o como sea! (Melinda no paraba de dar vueltas por la habitación)
OWEN: Hay gente que antes de morir, gente mágica, por supuesto, ve al Ángel de La Muerte, o al Doppelgänger o simplemente a nadie. Es el Destino. ¿Nunca le preguntasteis a Prue, antes de morir en el 2001, si ella vió su propio Doppelgänger?
MELINDA: Esto no puede estar pasando... esto no (Empieza a llorar) Dejadme sola, os lo suplico. ¡MARCHAOS! ¡NECESITO SILENCIO!

Melinda llora más fuerte, se tumba en una vieja silla mientras que los demás abandonan la habitación dejándola sola en la oscuridad de la noche. Minutos después, otra vez se abrió la puerta... era Prue
PRUE: Melinda... ¿Se puede? Tengo que hablar contigo sobre algo que llevo ocult...
MELINDA: No, no es el día más apropiado de hablar conmigo
PRUE: ¿Que te pasa? ¿Has discutido con Jared?
MELINDA: Prudence... lee esa página de El Libro de las Sombras... y lo entenderás todo
Prue la leyó en pocos segundos. Se había quedado en blanco.
MELINDA: ¿Ahora lo entiendes todo? esa figura la he visto yo... un augurio de mi propia muerte
PRUE (tocando la hoja): Esta hoja la ha escrito... mi madre. ¡Es su letra! ¡Ella vió a su propio doble! ¡Sabía que aquel día en el campamento de verano iba a morir! ¡Y antes de morir escribió esto para avisar a generaciones futuras!
MELINDA: ¿Que? ... ¿Entonces es verdad? No... no era una equivocación del libro... vo-voy a morir... (Vuelve a llorar)


Escrito por LQSA_Recio

1 comentario:

  1. hola la serie me encanta , en especial los diálogos de alice el que los escribe seguid así que vas por buen camino

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